La saga fraudulenta del ESTA: Cubano de Hialeah hallado culpable de tráfico humano y lavado de dinero

Lázaro Alain Cabrera-Rodríguez, de 28 años, fue declarado culpable por un jurado federal en un juicio celebrado esta semana en Tampa y será sentenciado el próximo 17 de diciembre.
lazaro display cf
Lázaro Alain Cabrera Rodríguez. Foto: HSI/CBP.

Un cubano de Hialeah que encabezó una conspiración internacional de tráfico de inmigrantes y lavado de dinero fue declarado culpable por un jurado federal  en un tribunal del Distrito Central de Florida, en Tampa.

Lázaro Alain Cabrera-Rodríguez, de 28 años, fue hallado culpable de los cargos de conspiración para cometer tráfico de inmigrantes con fines de lucro, conspiración para cometer blanqueo de capitales internacionales y conspiración para cometer blanqueo de capitales mediante ocultación, anunció este viernes la fiscalía federal.

Está previsto que recibe sentencia el 17 de diciembre y se enfrenta a una pena máxima de 20 años de prisión.

Se trata de uno de los mayores escándalos migratorios asociados con ciudadanos cubanos. En total 12 personas forman parte de la acusación, pero nueve de ellas se han declarado ya culpables.

Cabrera-Rodríguez es el único de los acusados que decidió enfrentar un juicio.

Según los documentos judiciales y las pruebas presentadas en el juicio celebrado esta semana, Cabrera-Rodríguez lideró la conspiración con un grupo de personas para operar una organización de tráfico de inmigrantes que alentó a miles de ciudadanos cubanos a ingresar a  Estados Unidos a través de la frontera de México.

Los traficantes cobraban entre $1,500 y $40,000 dólares por sus servicios, y los cómplices llegaron a fletar aviones privados para transportar a grupos de inmigrantes.

Entre enero de 2021 y junio de 2025, Cabrera-Rodriguez y otros 11 de sus compatriotas involucrados en la red delictiva –la mayoría residentes en Hialeah y Tampa– promovieron servicios de visas fraudulentas mediante el uso del Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA), solicitando la entrada a Estados Unidos con declaraciones falsas de ciudadanía española.

Las operaciones buscaban captar por anuncios en redes sociales a ciudadanos cubanos y extranjeros para que intentaran entrar ilegalmente por la frontera sur y obtuvieran de manera fraudulenta un estatus legal en Estados Unidos.

Los registros financieros indican que durante el transcurso de la conspiración más de $20 millones de dólares pasaron por más de 57 cuentas bancarias, controladas por el acusado y sus cómplices.

De acuerdo con los registros del estado de Florida, Cabrera-Rodríguez aparece asociado como gerente a las agencias Star Travel Multiservices LLC y Perfect Travel Again LLC, establecidas en Hialeah, y a Caribe Travel Multiservices LLC, radicada en Tampa. 

«Lázaro Alain Cabrera-Rodríguez utilizó su agencia de viajes como fachada para introducir ilegalmente a inmigrantes cubanos en Estados Unidos», declaró el fiscal general adjunto A. Tysen Duva, de la División Penal del Departamento de Justicia. «Su agencia de viajes ofrecía una apariencia de legitimidad para eludir la detección mientras el acusado completó y presentó falsamente al menos 600 solicitudes de exención de visa, organizó vuelos para trasladar a inmigrantes desde Cuba a terceros países, coordinó acciones con otros traficantes en todo el continente americano y lavó más de $20 millones de dólares a través de 57 cuentas bancarias. Estos delitos atentaron contra nuestras leyes de inmigración, diseñadas para mantener seguras nuestras fronteras, y contra las leyes de lavado de dinero, destinadas a impedir que las ganancias ilícitas ingresen al sistema financiero de la nación».

La organización delictiva presentó cientos de falsas solicitudes de ESTA ante la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), utilizando direcciones falsas. Los ciudadanos cubanos no reúnían los requisitos para el programa ESTA, pero los acusados ​​afirmaban falsamente que los solicitantes no habían estado en Cuba desde 2011, a sabiendas de que estos se encontraban allí  en el momento en que se presentaron las solicitudes.

Cabrera-Rodríguez impulsó la conspiración ayudando a trasladar a extranjeros desde sus países de origen –incluida Cuba— hasta Estados Unidos, lo que incluía la compra de vuelos internacionales y nacionales para la transportación de las personas.

«Esto no fue ayuda ni un acto humanitario; fue una empresa criminal basada en tratar a las personas como mercancía y aprovecharse de su desesperación para obtener beneficios económicos», dijo Nicholas Ingegno, director interino de la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Tampa. «Las organizaciones de tráfico de migrantes no prestan un servicio; explotan a personas vulnerables con fines de lucro, al tiempo que socavan la integridad de nuestras fronteras y de nuestro sistema de inmigración”.

Cabrera-Rodríguez y los demás miembros de la red criminal ​​también conspiraron para transferir regularmente fondos a empresas situadas fuera de Estados Unidos. Entre 2021 y 2024, Cabrera-Rodríguez y sus cómplices transfirieron más de $600,000 dólares desde Estados Unidos para comprar vuelos que permitieran a extranjeros la entrada ilegal en el país.

De los 12 acusados como miembros de la banda criminal se habían declarado culpables y están pendientes de sentencia los siguentes:

  • Liannys Yaiselys Vega-Pérez, de 27 años, quien reside ilegalmente en Lebanon, Tennessee.
  • Miguel Alejandro Martínez Vasconcelos, de 31 años, de Tampa.
  • Walbis Pozo-Dutel, de 31 años y residente en Katy, Texas.
  • Emanuel Martínez González, de 29 años, quien reside ilegalmente en Hialeah.
  • Luis Emmanuel Escalona-Marrero, de 32 años y vecino de Tampa.
  • Layra Libertad Treto Santos, de 30 años, de Tampa.
  • Gisleivy Peralta Consuegra, de 41 años, de Tampa.
  • Yuniel Lima-Santos, de 31 años, de Tampa.

El acusado Erik Ventura-Castro, de 24 años y residente en Hialeah, se declaró culpable el 7 de mayo y recibió una sentencia de 30 meses de prisión el pasado 29 de julio.

Sobre otros dos acusados, Marianny Lucía López-Torres, de 25 años, quien antes vivió en Hialeah; y Frandy Aragón-Díaz, 33 años, con previa presencia ilegal en Tampa, no se ofrece información sobre si permanecen en Estados Unidos o lograron escapar a Cuba.

Compartir: