Kcho crea instalación inspirada en prisión de Miami; se exhibirá en Museo de Bellas Artes

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Los agentes cubanos Fernando González (izq.) y René González (centro) conversan con Kcho en pleno escenario de la instalación. Foto: René Pérez Massola

Por Redacción CaféFuerte

El artista Alexys Leyva Machado (Kcho) inaugurará próximamente una instalación que intenta reproducir la experiencia vivida por los cinco espías cubanos en una prisión federal de Miami.

La instalación se titula No agradezcan el silencio y quedará abierta al público en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, según reportó el diario Trabajadores.

Kcho, diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y amigo cercano de Fidel Castro, ha querido esta vez subir la parada en sus «críticas artísticas» contra el sistema político de Estados Unidos al que define como «un régimen injusto».

El punto de referencia de Kcho es el Special House Unit, el espacio de confinamiento de alta seguridad en Centro Federal de Detención en Miami, más conocido como El Hueco. Lo ha decidido recrear luego de documentarse con los relatos en cartas o testimonios de los cinco prisioneros, y ahora con la presencia como asesores in situ de dos de los protagonistas: los espías liberados tras cumplir sus condenas, René González y el oficial de inteligencia Fernando González.

De paso por la obra

Ya los dos González liberados y sus familiares anduvieron la pasada semana por el espacio que construye Kcho, según las imágenes publicadas por el diario.

Pero la experiencia que propondrá el artista es que los visitantes puedan «permanecer encerrados durante cinco minutos en una celda de unos 15 pies de largo por siete de ancho, sin más muebles que una litera de hierro con fina colchoneta, meseta y asiento de concreto».

“Siento que las personas van a venir espontáneamente y que la mayoría querrá vivir la experiencia completa, incluido el paso por la celda, que será opcional. De todas formas el que entre a la instalación sentirá, desde el primer momento, la incomodidad de estar en un espacio controlado, encerrado, rodeado de rejas y candados. Esa es la idea”, manifestó Kcho.

Para los que se decidan a transitar por la experiencia participativa, habrá overoles anaranjados con el nombre y la sentencia de cada uno de los espías, impresa en la espalda. Entonces deberán despojarse de sus pertenencias y ponerse uno de los uniformes, incluidas las chancletas, y recibir un trato similiar al de los confinados en El Hueco.

La obra incluye además un salón enrejado para exposiciones transitorias y una pequeña sala con pupitres donde se proyectarán audiovisuales realizados acerca del llamado Caso de los Cinco.

Enfrentado al imperio

Pero Kcho quiere ir más allá con su «mensaje artístico» y afirma que su obra «es también por los incontables y desconocidos cubanos que han sufrido durante estos cincuenta años de enfrentamiento a Estados Unidos, por los puertorriqueños y por todos los luchadores políticos que se han enfrentado al imperio».

Según el comprometido artista, el sistema penitenciario en Estados Unidos es «un negocio lucrativo y cínico, ellos necesitan de los delincuentes que supuestamente pretenden reformar”.

El pasado 8 de enero, Kcho inauguró un centro de arte en el barrio de El Romerillo, en Playa, con la asistencia de Fidel Castro. El artista tiene participación directa en el restaurante de pescados y mariscos Kike-Kcho, en Varadero, bajo la sombrilla de la corporación Gaviota.

La idea de Kcho no es original. Las celdas tapiadas donde han sido históricamente confinados prisioneros políticos cubanos, han sido recreadas como denuncia en foros y espacios públicos. A raíz de la prisión y largas condenas dictadas contra 75 disidentes en el 2003, réplicas de los cubículos penitenciarios fueron dispuestas en sedes diplomáticas y eventos internacionales, e incluso  activistas de derechos humanos y figuras políticas permanecieron simbólicamente dentro de ellos.

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