
Los casos de vandalismo contra la telefonía pública en Cuba se dispararon en un 25 por ciento el pasado año con relación a los registrados en el 2011, según un alto directivo del monopolio estatal ETECSA.
Luego de haber logrado rebajar los actos delictivos sobre la telefonía pública durante dos años consecutivos, los hurtos y canibalismos en la red ascendieron preocupantemente en el 2012: 260 hechos a lo largo del país.
Se calcula que estas acciones cuestan más de $20 mil dólares a la economía nacional.
Omar Tejedor, director de Telefonia Publica en ETECSA, dijo a la prensa que solo entre el 17 y el 31 de diciembre último se registraron 14 hechos de esa índole, a ritmo de una afectación diaria.
El funcionario pidió a organizaciones como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) que se involucren más en la protección de la telefonía pública.
Los CDR a proteger teléfonos
“Por cada mil habitantes en el país, hay 4.82 teléfonos públicos, y cada uno tiene un alto costo en el mercado internacional, por lo cual su cuidado y protección debe involucrar más al pueblo, a organizaciones de masas, como los Comités de Defensa de la Revolución, para poner freno al vandalismo, dijo Tejedor.
En el 2011 se habían reportado 200 actos delictivos, una cifra inferior a los 219 del 2010 y a los 239 del 2009. Pero desde mediados del pasado año comenzó a manifestarse un incremento de estas acciones, al punto que las autoridades se vieron forzadas a hacer un llamado a la población con el fin de detener las alarmantes cifras de robo y destrucción de equipos telefónicos.
El llamamiento gubernamental no surtió mucho efecto.
Las provincias con mayor incidencia de acciones delictivas fueron Mayabeque, Villa Clara, Holguín, La Habana y Matanzas, y los municipios de Santa Clara, San José de las Lajas e Isla de la Juventud.
Los microteléfonos y las cápsulas constituyeron el 72 por ciento de los elementos dañados o sustraídos.
Los microteléfonos, cápsulas y cables son elementos que los ladrones utilizan para revenderlos en el mercado negro, pues tienen amplia demanda para la conexión y reparación de teléfonos “clonados”, es decir, aquellos receptores alquilados por el propietario de la línea que por lo general se ubican en viviendas cercanas, violando lo estipulado para la conexión de aparatos en el servicio residencial.
Negocio redondo
Por este tipo de “servicio”, el dueño de la línea recibe un aproximado de entre 10 y 20 CUC mensuales, equivalente al salario promedio del cubano de a pie. El precio oscila en dependencia de la provincia donde reside el propietario.
El vandalismo contra los teléfonos públicos está entre las indisciplinas sociales que más proliferan en Cuba, con alto costo para ETECSA. La pieza más sencilla puede costar entre $34 y $46 dólares en el mercado internacional, en tanto que para la reinstalación de un teléfono público se necesitan alrededor de mil dólares.
Cuba cuenta con un patrimonio de 54,187 teléfonos públicos, de los cuales 5,142 son considerados telefonía fija alternativa y 7,603 son de los llamados monederos.
El auge telefónico en Cuba corresponde a la telefonía celular, que acumula ya 1.68 millones de usuarios en el país.
Tejedor indicó que para el 2013, ETECSA tiene planificada la instalación de 1,300 nuevos servicios de telefonía pública y la modernización de otros 1,200 aparatos. Sin embargo, no invertirá en nuevos teléfonos monederos, sino que buscará modernizar el parque existente, en su mayoría con más de 15 años de explotación.
El pasado año la empresa modernizó 4,120 teléfonos monederos.
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