Por Eric Reynoso
Yasiel Puig terminó su primer mes -27 días y 26 juegos- en Grandes Ligas con 44 hits que le valieron para colocar su nombre entre los peloteros novatos que fabricaron leyendas a palo limpio.
No es poca cosa la hazaña del jardinero cienfueguero. Lo que acaba de hacer Puig solo lo ha podido superar el gran Joe DiMaggio en su debut con los Yankees de Nueva York en mayo de 1936, cuando conectó 48 inatrapables.
El Huracán de Palmira escaló el domingo otro peldaño en su escalera de triunfos, a golpe de batazos. Puig bateó de 5-4, con triple y doble incluidos, se robó dos bases y anotó par de carreras, en la victoria 6×1 de los Dodgers de Los Angeles frente a los Phillips, en el Dodgers Stadium.
La cifra de hits acumulados le valió para susperar los 42 que Bob Elliott, de los Piratas de Pittsburgh, en septiembre de 1939. Así Puig totalizó la segunda cifra más alta de incogibles para un jugador en un mes completo en Grandes Ligas. Es sencillamente sensacional que Puig se quedara a cuatro hits de la marca impuesta por DiMaggio, lo que habla de la magnitud de su desempeño en la mejor pelota del orbe.
Lista de luminarias
«Estoy emocionado de haberme sumado a esa lista, pero estoy más contento aún porque mi equipo está ganando», dijo este domingo el pelotero a la televisión de Los Angeles, auxiliado por un intérprete.
A la vez, Puig rompió el récord de los Dodgers de más hits en un mes por parte de un novato, establecido por Steve Sax en agosto de 1982. La historia está a sus pies y esta función apenas comienza. Acumula también siete jonrones y un astronómico promedio de 436 (101-44).
Para los Dodgers, la llegada de Puig al róster del equipo, el pasado 3 de junio, ha sido una bujía para reanimar las aspiraciones de la franquicia en recuperar terreno en la División Oeste de la Liga Nacional y amasar las esperanzas de una postemporada.
El primer turno al bate en Grandes Ligas conectó de hit. Siete días después era elegido como Jugador de la Semana en la Liga Nacional. Los Dodgers respiraban profundo y tocaban madera por el nuevo amanecer en una temporada que les venía resultando plagada de adversidades y lesiones.
Al menos eso es lo que ha traído con creces Puig a los Dodgers: energía y esperanzas. Justamente a mitad de la campaña beisbolera del 2013, el equipo de Los Angeles ha logrado hallar la senda victoriosa, con balance de 8-1 en los últimos nueve partidos. El equipo tiene récord de 15-11 desde su incorporación a la nómina.
Puigmanía se extiende por LA
Antes del 3 de junio los Dodgers tenían balance de 23-32 y marchaban bien despegados del primer lugar. Por lo menos ahora la diferencia que los separa del líder divisional, Arizona, es de apenas cuatro juegos. Este despertar tiene también la impronta de otro pelotero latino, el dominicano Hanley Ramírez, quien acumula 12 juegos consecutivos bateando de hit.
Puig, con 22 años y un contrato de $42 millones, es el cubano mejor pagado en Grandes Ligas.
Su nombre comienza ya a ser parte de las comparaciones con luminarias como Roberto Clemente y Vladimir Guerrero.
Pero mientras llegan otras ráfagas de gloria, Puig tiene ya suficientes cosas de las que enorgullecerse. Hitos para la historia del béisbol de Grandes Ligas y también para la pelota cubana de todos los tiempos.
Ojalá y en esos planes anunciados por el retorno de una supuesta normalidad al deporte cubano, con membresía en una confederación profesional de béisbol, la vuelta a la Serie del Caribe y sus peloteros jugando en la Liga Mexicana, se sume una transmisión de Grandes Ligas con los Dodgers en la Televisión Cubana.
Sus compatriotas de la isla lo van a agrecer mucho. En Los Angeles y en otras plazas estadounidenses que aman el béisbol, la «Puig-manía» comienza a ser una moda que se expande en camisetas, estandartes y hasta en motivo de inspiración para una banda de rock: Puig Destroyer.
Nota relacionada: