
Aroldis Chapman, el supersónico cerrador de los Rojos de Cincinnati, retornó el lunes a la senda triunfal y se apuntó su noveno juego salvado de la campaña, despejando dudas sobre los posibles efectos del pastel de guayaba en la efectividad de sus lanzamientos.
Chapman cerró el juego frente a los Mets de Nueva York a rectazo limpio para preservar una ventaja de 3×2, luego de dos salidas erráticas en las que dejó escapar la ventaja de su equipo y se le vio con velocidad disminuida.
El domingo en Filadelfia, el zurdo holguinero permitió jonrones consecutivos de Erik Kratz y Freddy Galvis que revirtieron el marcados y le dieron a los Filis victoria de 3×2.
El descalabro dominical desató una historia que -cierta o dudosa- abrió las puertas para la especulación sobre la pasión de Chapman por los tradicionales pastelitos de guayaba cubanos.
100 pasteles cubanos
Entrevistado por la emisora radial 94-FM WIP, el comentarista en español de los Filis, Rickie Ricardo, dijo que la mala actuación de Chapman se debió a que se había indigestado con pastelitos de guayaba la mañana del domingo.
Ricardo, que es de origen cubano, dijo que él le regaló a Chapman dos cajas con 100 pasteles de guayaba y queso crema, elaborados por una conocida dulcería cubana, y que cuando entró al clubhouse el lanzador había devorado 18 en tiempo récord.
El relato inundó de inmediato los sitios deportivos y las redes sociales.
El lunes, el mánager de los Rojos, Dusty Baker, desestimó la narración de Ricardo y elogió la labor de Chapman.
«Eso no tiene nada que ver con lo que él hizo… Mírenlo, ¿luce él gordo acaso? Yo no le pongo atención a eso», comento Baker a los periodistas.
Baker admitió que en ocasiones el locker room (cuarto de vestir) está demasiado abierto, lo que es aprovechado para coartadas y excusas por lo que pueda suceder.
«Estoy contento con el hecho de que Chapman volvió a dominar», agregó Baker después de la victoria del lunes. «Siempre es importante salir de la mala racha y tomar el caballo por las riendas».
Rectazos de humo
Contra los Mets de Nueva York, Chapman no pudo estar mejor. Liquidó la entrada con solo 11 lanzamientos, cuatro de ellos a 99 millas.
Pero lo cierto es que el zurdo holguinero ha confrontado problemas durante mayo, luego de un comienzo de temporada casi perfecto. Después de concluir abril con 0.68 de promedio de carreras limpias (PCL), su promedio de las últimas siete apariciones fue de 9.53 PCL, con seis carreras limpias permitidas e igual número de bases por bolas.
Ricardo hizo una narración pintoresca sobre su obsequio a Chapman.
«¿Se imagina usted queso crema y guayaba en un pastel al horno? Bueno, Chapman me pidió una caja de 100, dos cajas de 50. Cuando lo vi en la mañana del domingo antes del partido,en el clubhouse, se había comido 18. ¡No podía respirar! Miré a mi compañero y le dije, ‘está listo para hoy«, bromeó el comentarista al relatar el incidente.
Según Ricardo, a Chapman lo llaman ahora «Ripe Guava» (Guayaba madura) y «Flaky Pastry» (Hojaldre) entre los peloteros y aficionados de Filadelfia.
Chapman, de 25 años, no ha comentado sobre el asunto de los pasteles cubanos. Pero sus números siguen siendo suficientemente elocuentes en la temporada, a pesar de los tropiezos: en 20 entradas lanzadas, 32 ponches y nueve boletos, con 3.15 de PCL y balance de nueve juegos salvados, tres victorias y dos derrotas.
Los Rojos de Cincinnati ocupan la segunda plaza de la División Central de la Liga Nacional, con 28-18, a juego y medio de los Cardenales de San Luis (29-16).
Actulización: Este miércoles 22 de mayo, Chapman retornó a la lomita frente a los Mets para alcanzar su décimo salvamento de la campaña, en el triunfo de los Rojos de 7×4.