
Por Wilfredo Cancio Isla*
Un inmigrante cubano que resultó herido durante su interceptación en el mar por dos embarcaciones del Servicio Guardacostas, está reclamando ahora una compensación por daños y perjuicios al Gobierno de Estados Unidos.
Alexis Viera Borges, de 38 años y natural de Santiago de Cuba, interpuso una demanda un tribunal federal de Cayo Hueso alegando un trato inadecuado de las autoridades tras ser gravemente herido en su pierna derecha por la hélice de una de las embarcaciones. El operativo para capturar al grupo de 20 cubanos que con Viera trataba de llegar ilegalmente a las costas de la Florida ocurrió el 10 de mayo de 2012.
“Lo fundamental de esta demanda es que el Servicio Guardacostas sacó del mar a mi cliente y no le proporcionó los cuidados médicos que requería, sabiendo que él estaba herido de gravedad”, indicó el abogado Domingo C. Rodríguez, quien representa a Viera. El equipo legal está integrado además por los abogados Jonathan B. Aronson y Stephanie Vega-Graves, todos radicados en Miami.
Residente legal
Rodríguez declinó ofrecer detalles sobre el monto de la compensación que busca la acción legal, pero admitió que será superior al mínimo de $75.000 dólares que establecen las leyes federales.
Viera es actualmente residente legal de Estados Unidos y vive en Miami. No estuvo disponible para fotos y sus abogados le han recomendado no hablar con la prensa mientras el proceso permanezca abierto.
“Todo lo que motiva esta reclamación está claramente expuesto en el texto de la demanda presentada”, agregó Rodríguez. “Los hechos hablan por sí mismos”.
El caso ha sido asignado al juez federal José E. Martínez. No hay aún fecha para el juicio, que debe quedar fijada a mediados de año. Aunque no se descarta un acuerdo entre las partes en litigio.
Fueron infructuosos los esfuerzos en obtener una reacción del Departamento de Justicia sobre la demanda. Como política, las autoridades federales no comentan sobre casos judiciales en curso.
Salida desde el Mariel
De acuerdo con el documento de siete páginas, Viera y sus compañeros de viaje salieron en un bote de madera desde la zona del Mariel, al noroeste de La Habana el 9 de mayo de 2012.
Un día después, cuando ya avistaban los cayos de la Florida, el bote fue detenido por dos lanchas de rescate del Servicio Guardacostas que se posicionaron frente a la costa, para impedir el posible acceso de los inmigrantes.
La llamada política de “pies secos, pies mojados” -las regulaciones migratorias de 1994 y 1995- establece que los cubanos capturados en el mar son repatriados a la isla. Sólo quienes logran tocar territorio firme pueden recibir beneficios como refugiados y solicitar residencia legal en EEUU un año después.
Durante el proceso de interceptación, una de las lanchas chocó violentamente con el bote de los inmigrantes, provocando que Viera cayera al agua y su pierna derecha fuera cortada por una hélice. La lesión le provocó una severa lesión a la altura del pie.
Los cubanos, entre ellos Viera, fueron trasladados entonces al escampavías Dauntless, donde Viera debió recibir tratamiento de urgencia.
“Era evidente que Alexis había sufrido una fractura del peroné derecho, con el hueso visiblemente expuesto, y que necesitaba cuidados médicos inmediatos, incluyendo la atención de un ortopédico y cirugía. Alexis estaba con mucho dolor, lo que le provocaba estados de inconsciencia”, describe la demanda.
Cuatro días de dolor
En lugar de proporcionarle la atención médica especializada –prosigue el texto- Viera fue dejado en el escampavías Dauntless por cuatro días, hasta que su condición empeoró y tuvo que ser trasladado de urgencia al Centro Médico de los Cayos y, posteriormente, al Hospital Metropolitano de Miami, donde permaneció ingresado por 42 días.
El resto de los inmigrantes cubanos fue devuelto a la isla.
“Como resultado del retraso en proporcionarle la adecuada asistencia médica, Alexis sufrió una severa infección de la pierna derecha, incluyendo una osteomielitis crónica, y numerosas complicaciones durante la hospitalización, entre ellas una insuficiencia renal”, relata la demanda.
Las secuelas de la demora en la atención médica le han provocado limitaciones físicas y emocionales para su pleno desempeño en la nueva vida, algunas de ellas con carácter permanente.
«El [Viera] está luchando para salir adelante a pesar de todas las dificultades que enfrenta, sin familia en este país», dijo Rodríguez.
Desde 2012 las cifras de cubanos interceptados en alta mar por el Servicio Guardacostas han experimentado un notable incremento, luego de registrar una tendencia decreciente. Durante 2013 fueron capturados 1.357 cubanos, mientras que en los primeros cuatro meses del presente año fiscal el número asciende ya a 417.
*Publicado en Diario Las Américas