Cuatro congresistas demócratas viajaron a Cuba el pasado fin de semana y dijeron sentirse atónitos con la situación crítica del país a causa de la crisis energética, agravada con las sanciones impuestas por la administración Trump.
«Cuba se está convirtiendo en una Gaza silenciosa», confesó el representante Mark Pocan (Wisconsin) que le oyó decir a un cubano de a pie durante su visita. «Y creo que esa es una definición acertada».
Además de Pocan, la delegación la integraron además los legisladores Teresa Leger-Fernández (Nuevo México), Maxine Dexter (Oregón) y Delia Catalina Ramírez (Illinois).
Los congresistas estuvieron en La Habana desde el pasado jueves, pudieron observar el apagón general que impactó al país entero al día siguiente y cumplieron su objetivo previsto de reunirse con el gobernante Miguel Díaz-Canel.
Es la segunda avanzada de legisladores demócratas en Cuba en apenas tres meses. Del 1 al 5 de abril habían estado en el país los congresistas Pramila Jayapal (Washington) y Jonathan Jackson (Illinois).
Según declaraciones a la prensa en La Habana, los cuatro congresistas de visita la pasada semana se reunieron con ministros, profesionales de la salud y líderes empresariales, además de recorrer las calles de La Habana.
En una declaración conjunta distribuida a su arribo a la capital cubana, los legisladores aseguraron que la administración Trump no ha aportado ninguna prueba de que Cuba represente una amenaza urgente para la seguridad nacional de Estados Unidos y sus intereses, tanto a nivel nacional como internacional.
«Cualquier pretexto utilizado para lanzar una operación militar ilegal, no autorizada e impopular contra la isla agravaría una grave catástrofe humanitaria, pondría en riesgo innecesario a los miembros de las fuerzas armadas estadounidenses y perjudicaría a las mismas personas a las que decimos apoyar», señaló la declaración.
El grupo coincidió en que las conversaciones bilaterales iniciadas a comienzos de año entre Washington y La Habana están paralizadas y no hay avances verificables.
«Creo que Marco Rubio [secretario de Estado] está convirtiendo esto en algo personal y no profesional», afirmó Pocan.
Los legisladores condenaron el impacto del bloqueo energético.
Pocan insistió en la imagen de una Cuba transformada en un escenario similar a Gaza tras los bombardeos ocurridos en esa franja territorial del Medio Oriente.
«Puede que no haya bombardeos, pero sin duda existen condiciones que impiden a la gente llevar una vida cotidiana normal. No pueden ir a trabajar, no pueden conservar sus alimentos, no pueden acceder a suministros médicos ni vivir como lo hacían antes», afirmó el legislador de Wisconsin.
Dexter y Ramírez señalaron que buscarán promover enmiendas en el Congreso para mitigar el impacto sanitario y evitar nuevas acciones de Trump sin autorización legislativa.
El lunes, durante la conversación de los congresistas con la prensa en La Habana, la administración Trump anunció un nuevo paquete de sanciones contra 10 entidades estatales cubanas, incluyendo el Ministerio de Turismo.