Fue una jornada de confluencia y exaltación de valores para enaltecer el legado americano. La inauguración del Centro Presidencial Obama atrajo a miles de personas, incluidas celebridades de máxima estatura para celebrar las instalaciones que honran la contribución del 44º mandatario de Estados Unidos.
El expresidente Barack Obama, acompañado en el escenario por su esposa —la ex primera dama Michelle Obama— y sus hijas, presidió una ceremonia repleta de estrellas, con la presencia de otros expresidentes: Joe Biden, Bill Clinton y George W. Bush, todos con sus respectivas esposas y exprimeras damas.
En la avanzada del protagonismo estuvo la multipremiada Jennifer Hudson, que interpretó el himno nacional. También en primera fila Bruce Springsteen, Bono y Steve Wonder.

«Todo el mundo tiene una opinión, y eso significa que lograr resultados implica conciliar las demandas de cientos de millones de personas», dijo Obama al reflexionar sobre la historia política de Estados Unidos. «La democracia puede resultar frustrante, lenta e ineficiente; sin embargo, ante todo, espero que este centro sirva para reafirmar cuán especial y valiosa es realmente nuestra democracia, y para recordarnos lo que podemos lograr cuando asumimos nuestras responsabilidades compartidas como ciudadanos».
Michelle Obama también conmemoró el trabajo del expresidente durante un discurso sobre su mandato y las numerosas comodidades del centro orientadas a la comunidad: «Fuiste imperturbable en todo momento, siempre concentrado, siempre tranquilo, siempre mirando a largo plazo», manifestó en referencia a su marido.
Notablemente ausente de la ceremonia estuvo el presidente Donald Trump, quien ha tenido una relación conflictiva con Obama durante años. No fue invitado a asistir al evento del jueves y mejor así, porque este gran momento de arte y dignificación del patriotismo estaba en las antípodas del espectáculo lamentable efectuado el pasado domingo en la Casa Blanca, donde se denigró vulgarmente a Michelle Obama. Aún el agravio no ha tenido una sola disculpa de los anfitriones de la bachata UFC Freedom 250.

Pero la discreción y la serenidad son a veces las mejores respuestas a la desfachatez. Esta ceremonia inaugural fue una tácita, poderosa respuesta a todo lo que denigra la identidad americana.
Siempre me gusta recordar que el discurso inaugural del Centro Carter, en 1982, lo pronunció en término altamente dignificantes el presidente Ronald Reagan, quien había sido encarnizado rival de Jimmy Carter en la contienda electoral de 1980. Eso es lo que se espera de la política visionaria: cordialidad y enaltecimiento de los méritos de la condición humana por encima de las diferencias ideológicas y partidistas.
En lugar de construir una biblioteca presidencial tradicional, el Centro Obama, un terreno de 19 acres situados al sur de Chicago, cuenta con un museo, una sucursal de la Biblioteca Pública de la Ciudad, un centro deportivo con una cancha de baloncesto del tamaño reglamentario de la NBA, un centro cívico, un parque infantil y un huerto que recuerda al que Michelle Obama plantó en el jardín sur de la Casa Blanca.
Construido con una inversión de $850 millones de dólares, el Centro Obama abre al público este viernes 19 de junio, coincidiendo con las festividades de Juneteenth. Todo un significado en esta feliz coincidencia, la fecha en que esta nación celebra la emancipación de los afroamericanos esclavizados en 1865.