Por más de tres años, la agencia Associated Press ha seguido los casi 1,500 casos de disturbios en el Capitolio de Estados Unidos, ocurridos el 6 de enero de 2021 y presentados por el Departamento de Justicia.
Los reporteros de AP han revisado horas de grabaciones de vídeo y miles de páginas de documentos judiciales. Han asistido a docenas de vistas judiciales y juicios a los seguidores del entonces presidente Donald Trump que asaltaron violentamente el Capitolio y detuvieron temporalmente la certificación de la victoria del presidente Joe Biden.
Los vídeos que conforman esta valiosa investigación representan una mera fracción de las pruebas que los fiscales han presentado a los jurados y jueces que deciden estos casos. Pero deberían guardarse para siempre en la memoria de los estadounidenses y los defensores de los valores cívicos y democráticos de todo el mundo.
También servirán como recordatorio a los victimarios y a quienes aún persisten en defender una acción temeraria, golpista y criminal revestida falsamente de patriotismo.
Sirvan las palabras del juez federal Royce Lamberth como caracterización de una jornada funesta en la historia de Estados Unidos, y como alerta de los peligros que aún gravitan sobre la institucionalidad y el orden democrático en la nación americana: «Esto no es normal. Esto no puede convertirse en normal.
Nosotros, como comunidad, como sociedad, como país, no podemos consentir la normalización de los disturbios del 6 de enero en el Capitolio (…) Todo esto es absurdo. Pero el Tribunal teme que una retórica tan destructiva y equivocada pueda presagiar más peligros para nuestro país».
Aquí están las imágenes, los testimonios y la presentación de los periodistas Michael Kunzelman, Alanna Durken Richer y Cal Woodward, quienes encabezaron el trabajo de equipo de esta invaluable contribución periodística. No podemos olvidar.
Vea el contenido completo de la investigación en el siguiente enlace: