Cuba se queda sin dinero para pagar el Puerto del Mariel y hace peligrar salarios de sus médicos en Brasil

Imágenes del Puerto del Mariel: Obras impagadas por Cuba a Brasil.

Por José Alberto Gutiérrez

El gobierno de Cuba ha suspendido el pago del préstamo concedido por Brasil para la ejecución de las obras del Puerto del Mariel y acumula hasta la fecha un total de $20 millones de dólares en cuotas atrasadas, haciendo saltar las alarmas en el país sudamericano ante un posible default cubano.

Por lo pronto, ya hay una advertencia hecha por el presidente Michel Temer a través del Itamaraty (cancillería) para que le comunique a su homólogo cubano Miguel Díaz-Canel, que si Cuba no pone al día en los adeudos pendientes con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, BNDES, el gobierno brasileño se verá obligado a tomar medidas drásticas como la cancelación de pagos a los colaboradores médicos de la isla, según un reporte de la revista Veja.

Según la publicación, Temer trató el asunto el lunes con Dyogo Oiveira, ministro de ministro de Planeamiento, Desarrollo y Gestión, para enviar el mensaje al gobierno cubano. Sin embargo, el tema de la suspensión de pagos a los colaboradores cubanos del programa Más Médicos sería cuestionable, pues fue el contrato fue pactado con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Una morosa espera

La morosidad en los pagos se prolonga hace cuatro meses, según ha confirmado el BNDES, la institución pública que durante los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff inyectó millones de dólares en las obras de ampliación y modernización del Mariel, encomendadas por el gobierno de Cuba a la constructora Odebrecht.

El saldo que le adeuda La Habana al BNDES es de $597 millones de dólares. El gobierno brasileño tendría que desembolsar este año por los servicios médicos cubanos unos $357 millones, de los cuales el régimen de La Habana retiene un 70 %.

Todo comenzó en mayo pasado, cuando Cuba no tuvo los $6,6 millones de dólares necesarios para liquidar la cuota correspondiente a ese mes. El país solo logró regularizar la situación en dos remesas efectuadas en los meses de junio y julio. Desde entonces, las fechas de pago se han seguido incumpliendo hasta el punto de que la cuota de junio ha comenzado a saldarse a cuentagotas en septiembre, según revelaron al diario Folha de Sao Paulo fuentes del BNDES.

El banco confirmó haber recibido una parte de la cuota de junio, mientras quedan pendientes $16 millones de dólares de los otros meses. Para presionar al gobierno de la isla, el banco brasileño ha solicitado a los ministerios de Hacienda y Relaciones Exteriores que intercedan ante las autoridades de Cuba.

Pozo seco

Ante los acreedores, Cuba justifica que los incumplimientos se deben a los efectos negativos en la economía nacional de las tempestades que azotaron al país, pero es conocido que parte de la insolvencia cubana se debe a la mengua del suministro de recursos venezolanos.  A esto se le suma que el gobierno Trump ha revertido parte de la flexibilización del embargo promovida por la administración Obama.

Hasta el final de 2018, Cuba tiene que devolver al BNDES $50 millones de dólares, incluyendo el financiamiento del Mariel y préstamos para la compra de autobuses y maquinaria agrícola.

Las obras del puerto al oeste de La Habana costaron cerca de mil millones de dólares, de los cuales $682 millones fueron financiados por el BNDES, a intereses bastante favorables y plazo hasta el 2034.

De acuerdo con el banco, “hasta la fecha han recibido cerca de $490 millones de dólares de Cuba y el saldo debido asciende a $597 millones”.

Alarmas encendidas

La falta de solvencia cubana afecta también la liquidación de créditos para la importación de alimentos brasileños, principalmente cárnicos. Según Folha de Sao Paulo, los atrasos con el Banco do Brasil por ese concepto ascienden a $30 millones de dólares.

Tanto el dinero para el Mariel, como los otros financiamientos brasileños tienen como fiador a un fondo estatal que garantiza las exportaciones de ese país. En caso de que la cesación de pagos cubanos se prolongue seis meses, se decretaría el quebramiento (default) de la deuda y el Tesoro Nacional deberá abrir los cofres del contribuyente brasileño para resarcir a los bancos.

La situación preocupa a las instituciones del país sudamericano, que ya se vieron forzadas a asumir la incapacidad de pagos de Venezuela y Mozambique, también por créditos a obras ejecutadas por las constructoras Odebrecht y Andradre Gutierrez.

En 2018, el gobierno de Brasil tuvo que transferir alrededor de $300 millones de dólares al BNDES y al Credit Suisse para saldar los incumplimientos venezolanos.

El temor es que a esta lista de deudores se sume definitivamente un país con un largo historial de impagos internacionales: Cuba.

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