
Por Wilfredo Cancio Isla
Fue un momento sublime del IX Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), que terminó este domingo en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Un José Martí enardecido -interpretado por el actor Alberto Abellar Hernández- intervino ante el plenario al abrirse la jornada de clausura, mientras el vicepresidente primero Miguel Díaz Canel lo escuchó con parsimonia de dirigente partidista.
Por lo que escribe la prensa oficial, fue un gran Congreso. Lo creyera a pie juntillas si no hubiera oido decir lo mismo desde 1986, cuando participé por primera vez como delegado al V Congreso de la UPEC y miembro de su Comité Nacional. Ha llovido suficiente y escucho el mismo lenguaje y las mismas promesas, con algunas de las mismas caras ya envejecidas.
Pero Díaz Canel opina que no, que las cosas han avanzado mucho: «No creo que estamos discutiendo los mismos problemas o temas que en otros congresos, pues hoy son los mismos temas pero los problemas son diferentes», aseveró el vicepresidente al clausurar el evento.
Los reportes aseguran que «primó el debate exigente, no complaciente, oportuno y esclarecedor».
Díaz Canel señaló en las conclusiones: “Nos cuestionamos la prensa para transformarla. Y la UPEC tiene que ser vía para el diálogo y el debate, para perfeccionar y colocar a la prensa en la altura que exigen los tiempos actuales”.
Confianza de los cubanos en la prensa
Consideró también algo que no creo que pueda demostrarse científicamente: «Hay confianza del pueblo en la prensa». Y apeló luego a una muletilla típica de estos eventos: “Nuestro pueblo tiene que saber que nuestra prensa está con la Revolución, está insatisfecha con lo que hace y busca su perfeccionamiento”.
Al parecer el periodismo anda muy bien por Las Tunas, donde se destacó el espíritu de superación de sus profesionales, que ostentan en sus filas 25 especialistas con la categoría de máster.
Y así transcurrió el Congreso de los periodistas cubanos, con la promesa reafirmada de que la prensa vencerá en la batalla por preservar la revolución.
“Nuestra prensa tiene como virtud que es incómoda para el imperialismo, por su apego a la verdad, por su vocación acusadora, y por esto es “odiada por la subversión interna y extranjera”, se lanzó a decir el vicepresidente y virtual sustituto de Raúl Castro en el 2018.
Como era de esperar, en la jornada de clausura la UPEC concedió la Moneda Conmemorativa Aniversario 50 de la Unión de Periodistas de Cuba a Fidel y Raúl Castro «como ejemplos e impulsores del periodismo revolucionario cubano».
La actuación de Abellar Hernández como Martí, interpretando un monólogo con pasajes de la vida, discursos y epístolas del líder independentista, fue el inicio de una jornada dominical en la que la teatralidad estuvo a la altura que la UPEC demanda.