
Los cubanos están curiosos por recibir información sobre el coito anal y el periódico Juventud Rebelde está cumpliendo su misión educativa de orientarlos en esta práctica sexual.
En un desinhibido artículo sobre los tabúes persistentes entre los cubanos sobre el sexo anal, el periódico -órgano de la Unión de Jóvenes Comunistas- ofrece detalladas recomendaciones a los lectores de cómo proceder, las precauciones necesarias para evitar traumas físicos y sicológicos, y los “aliados» perfectos a la hora de practicarlo.
El artículo titulado “Coito anal, entre la fantasía y el estigma” apareció este sábado en la sección Sexo Sentido, donde regularmente Mileyda Menéndez Dávila responde a preguntas de los lectores y diserta sobre temas de la intimidad sexual. El texto está ilustrado por una caricatura en la que una mujer le dice a un hombre: “…Ni pa’coger impulso!”, en alusión a una conocida frase del argot cubano.
Según la redactora, en encuentros del diario con centenares de jóvenes de todo el país han aflorado los tabúes que se mantienen respecto al sexo anal, a lo que se suma el desconocimiento sobre los métodos adecuados por quienes no se atreven a preguntar en sus familias.
Pero, sin dudas, existe una gran motivación entre la población sexualmente activa.
“El principal temor de las chicas es que la penetración resulte dolorosa: así lo escucharon de mujeres mayores o lo han probado en sí mismas, pero confiesan sentir curiosidad”, indica el texto. “Los varones dicen estar muy motivados (también alentados por adultos), pero se quejan de que no logran convencer a sus parejas o no se sienten capaces de practicarlo bien”.
Complaciendo fantasías
Agrega que adultos de ambos sexos piden información porque quisieran complacer fantasías propias o de sus parejas sin limitaciones fisiológicas o culturales.
“Incluso parejas de muchos años se animan hoy a explorar ese camino para oxigenar su erotismo y recuperar el interés mutuo, pero no tienen idea de por dónde empezar”, relata la periodista.
Para iniciarse en el coito anal, Juventud Rebelde recomienda el uso de cualquier preservativo “siempre que esté en fecha y se vea bien lubricado”, aunque recuerda que “existen lubricantes a base de agua que pueden aplicarse sobre el condón, los dedos y el ano como parte del necesario preámbulo para estimular el deseo y relajar los esfínteres o músculos que cierran el recto”.
En Cuba, según especifica el diario, no se vende aún el lubricante.
“También se debe mantener el nivel de seducción y compromiso emotivo para que el coito se vivencie con placer y no como acto agresivo, teniendo en cuenta que en muchas culturas esta práctica ha sido empleada para vejar a las mujeres y quebrantar moralmente a los adversarios”, indica Menéndez en su columna.
La parte más gráficamente explicada por la periodista se encuentra al final de su disertación, y está dedicada a las “muchas formas” de practicar sexo anal.
“Hay muchas formas de practicar el coito anal. Desde el «beso negro» o rimming y el uso de objetos o pegging, hasta las caricias perianales y la penetración digital, que también disfrutan algunos hombres heterosexuales porque excita su próstata. Menos conocidas son la clismafilia (aplicar enema hasta el orgasmo) y la andromimetofilia y ginemimetofilia (intercambio del rol activo y pasivo entre el hombre y la mujer en una pareja heterosexual)”, describe el artículo.
Y concluye con un llamado a la preparación física y mental para la experiencia.
“Como todas [las formas] han sido estigmatizadas culturalmente durante muchas generaciones, deben prepararse muy bien espíritus y cuerpos para que la experiencia resulte positiva y les proporcione orgasmos intensos, y eso incluye también el contar con la discreción de los participantes”, asegura la columnista.
Texto completo del artículo de Juventud Rebelde aquí