Ola de detenciones y violencia callejera en Cuba en el Día de los Derechos Humanos

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Una Dama de Blanco es rodeada en plena Rampa, frente al Hotel Habana Libre, por turbas y agentes de la Seguridad del Estado.

Por Redacción CaféFuerrte

Las imágenes son inequívocas. En la Rampa,en pleno corazón de La Habana, las detenciones violentas de integrantes de las Damas de Blanco y otros activistas de la disidencia cubana se sucedieron en el Día Internaciuonal de los Derechoa Humanos.

La mayoría de los arrestos se produjeron frente al cine Yara, en la céntrica avenida de L y 23 en el Vedado, donde se congregaron decenas de opositores pacíficos y lanzaron octavillas. La respuesta del regimen no se hizo esperar. A los agentes de la Seguridad del Estado se sumaron las tradicionales turbas con las ya exhaustas consignas de “Pa’lo que sea Fidel, pa’lo que sea”.

Los informes preliminaries indican que al menos 32 personas fueron detenidas por intentar manifestarse en las calles habaneras, entre ellas 16 Damas de Blanco. La líder del movimiento, Berta Soler, y su esposo, el ex prisionero político Angel Moya, figuran entre los arrestados con paradero desconocido. Testigos de la detención dijeron que el matrimonio fue detenido a pocos metros de su casa, cuando se dirigían a las manifestaciones.

Ambos fueron liberados alrededor de las 6 p.m. del miércoles.

Desde el interior del país se reportaron unos 25 arrestos en la zona oriental, todos vinculados a las celebraciones de la fecha del 10 de diciembre, lo que eleva la cifra de detenciones a unos 60 activistas a nivel nacional. La Comisión Nacional de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) situó el número de arrestos en más de 100, aunque en la mayoría de los casos se trató de detenciones temporales.

Alerta policial

En esta ocasión, las autoridades policiales habían alertado sobre la celebración en La Habana de las cumbres de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la Comunidad de Naciones del Caribe (CARICOM), lo que derive en un estricto plan del Ministerio del Interior para el control de movimiento, reunión y uso de armas por los residentes de de la capital entre el 6 y el 15 de diciembre.

El programa contempla, entre otras medidas, limitar la realización de actividades culturales, deportivas, recreativas u otras de carácter social que impliquen concentración y movimientos de grupos de personas.

Las manifestaciones represivas contra los activistas disidentes coincide con la decisión del gobierno cubano de aplazar la tercera ronda de conversaciones con la Unión para normalizar las relaciones entre ambas partes. Las negociaciones estaban fijadas para comenzar a comienzos de enero en La Habana.

Las fotos y testimonios de esta jornada represiva no son buen indicio para una normalización inminente con el bloque europeo y, mucho menos, para convencer al mundo de que Cuba cambia y cumple los pactos de Derechos Humanos y Civiles, suscritos ante Naciones Unidas en el 2008.

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