
Por Daniel Palacios
SANTIAGO DE CUBA.- Los servicios de la llamada “campaña antivectorial” en esta ciudad -la segunda en densidad de población del país- se han visto en el ojo del huracán por la escasez de los productos necesarios para eliminar focos de mosquitos transmisores de enfermedades.
Las acostumbradas visitas de los técnicos de control antivectorial (conocidos como “mosquitos” e identificados por su uniforme gris), quienes buscan constantemente presencia de vectores como roedores, o larvas de Aedes Aegypti dentro de las casas e instituciones estatales, han estado caracterizadas en las últimas semanas por un “consejo” especial: Compre pececitos y échelos en los tanques, para eliminar larvas, porque no hay abate en toda la provincia.
“Nos han dicho que cambiemos el agua todos los días en los tanques o que compremos peces ornamentales para eliminar los huevos de los mosquitos. Es una verdadera falta de respeto. Ya no basta con que no haya cosas básicas, ahora no hay ni para matar bichos”, comentó Juana Duvergel, vecina de la calle Santo Tomás, en la zona más antigua de la urbe oriental.
El abate es un compuesto químico en forma granulada, insípido e inodoro, que se emplea para eliminar los huevos del mosquito Aedes Aegypti, principal transmisor de enfermedades como el dengue y malaria, entre otras. El larvicida es usado a nivel mundial en campañas de salud pública para el control de larvas de mosquitos en sus criaderos.
Fumigar, la mejor opción
Según testimonios recogidos por CaféFuerte, la falta de este producto se ha reportado en varios puntos de la capital provincial, así como en poblados de los municipios de Songo-La Maya y Contramaestre.
“Hace como dos semanas que se acabaron las reservas y no han entrado más envíos. Hemos priorizado las zonas con mayor cantidad de casos de dengue o que son propensas por las condiciones de salubridad que tienen, pero ya se está agotando el abate”, comentó Julio Duany, jefe de una brigada de inspectores.
La ausencia del abate hace imprescindible elevar los niveles de fumigación, según uno de los técnicos, que no accedió a hacer pública su identidad.
“El abate es para eliminar los huevos en el agua, pero si ya no hay suficiente pues hay que cargar la batalla contra los mosquitos adultos. Lo malo es que la asignación de químicos y petróleo no alcanza ni la disciplina ayuda mucho. A veces no se fumiga en las casas con la seriedad que requiere la situación, además de que el desvío de recursos se hace presente a cada rato”, comentó la fuente.
Varios pobladores entrevistados coincidieron en que los ingredientes del “paquete de fumigación” no surten el efecto necesario, pues lejos de matar los mosquitos u otros insectos en las casas, «los revuelve”.
¿Descontrol o indisciplina?
“Ellos se roban el petróleo para venderlo, porque tienen que ‘luchar’ [buscarse] algo por encima del salario, pero los afectados somos nosotros, porque si ahora no hay abate, estamos entre la espada y la pared. ¿La solución es prepararnos para cuando nos caiga dengue?”, argumentó Oneivis Robert, dependiente de un puesto de productos agropecuarios en el barrio de Versalles.
Aunque no accedieron a hacer pública su identidad, varios técnicos aceptaron que la venta de los productos en el mercado clandestino, tanto de fumigación como de abate, es una práctica frecuente, aunque perseguida por los inspectores en los últimos tiempos. Pero no atribuyeron que esta irregularidade sea la causa del desabastecimiento actual.
“Nunca se nos ha dicho por qué no hay, solo la necesidad de trabajar y buscar variantes hasta que llegue el cargamento”, aseveró otro de los jefes de brigada entrevistados.
La Dirección Provincial de Salud Pública dijo desconocer la situación, mientras que funcionarios del Puesto de Mando Provincial de Lucha Antivectorial no accedieron a dar información sobre el tema.
La batalla en televisión
Santiago de Cuba resultó fuertemente azotada por brotes de dengue y cólera durante el pasado año, como parte de una emergencia nacional por ambas enfermedades, que tuvo como puntos neurálgicos las provincias de Granma, Camagüey y La Habana.
Este lunes el espacio televisivo de la Mesa Redonda celebró el Día Mundial de la Salud -proclamado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)- con un panel de directivos del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) y miembros de instituciones científicas, que hablaron sobre las enfermedades transmitidas por vectores y las medidas necesarias para enfrentarlas.
Ileana Morales, una especialista del MINSAP, reconoció que la amenaza de las enfermedades transmitidas por vectores también se cierne sobre Cuba, por lo que destacó la existencia del «programa nacional de vigilancia y lucha antivectorial, permanente y preventivo» que desarrolla el país.
En Santiago de Cuba los festejos por la fecha se dirigieron a «la promoción de acciones preventivas ante la presencia de enfermedades transmitidas por vectores», según reportes de la prensa provincial.
Pero nada se dijo de la escasez de abate en Santiago de Cuba, otro factor de inestabilidad y riesgo para los habitantes de esta ciudad.