Reflexiones de la Caimana: Viejos cuentos del fanatismo

Por Ramón Alejandro* Los helenos, padres del pensamiento occidental, prudentemente ponían por encima del poder de Zeus, su Dios supremo, a la Eimarmené o Necesidad, ente impersonal que simbolizaba el encadenamiento causal que rige la Naturaleza, esa misma relación de causa y efecto cuyo estudio racional permitió más tarde desarrollar la ciencia moderna europea.