El expresidente Barack Obama pronunció este viernes un emotivo discurso en el funeral del reverendo Jesse Jackson en House of Hope en Chicago.

Obama reconoció a Jackson como la personalidad que pavimentó el camino para que otros líderes afroamericanos pudieran cobrar protagonismo en el escenario político de Estados Unidos, incluyendo su propia elección presidencial en 2008.

Pero el discurso cobró intensos matices de actualidad en referencia a la situación del país y el desempeño de la administración de Donald Trump.

«Vivimos en una época en la que puede ser difícil tener esperanza. Cada día nos despertamos con un nuevo ataque a nuestras instituciones democráticas, un nuevo revés al principio del Estado de derecho, una ofensa a la decencia común. Cada día nos despertamos con cosas que simplemente no creíamos posibles», dijo Obama.