Tras el derribo de las dos avionetas de Hermanos al Rescate por cazas Migs cubanos el 24 de febrero de 1996, la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI) de Naciones Unidas emprendió una investigación para determinar si los hechos habían ocurrido en aguas internacionales o en el espacio territorial cubano. Este informe fue emitido el 27 de junio de 1996 y condicionó las medidas y sanciones de organismos, organizaciones de derechos humanos y gobiernos extranjeros en relación con la acción perpetrada por la fuerza aérea de Cuba bajo las decisiones de la jerarquía militar con el General de Ejercito Raúl Castro a la cabeza.