El Secretario de Estado, Marco Rubio, consideró que las transformaciones económicas en Cuba no se podrán lograr mientras sigan al mando los actuales dirigentes del gobierno, pero aseguró que Estados Unidos tratará de “darles una oportunidad” para intentar un cambio en el país.
“Les daremos una oportunidad. Pero no creo que eso vaya a suceder. No creo que logremos cambiar el rumbo de Cuba mientras estas personas sigan al frente de ese régimen”, dijo Rubio durante una entrevista con el periodista Sean Hannity para la cadena Fox News.
La declaración de Rubio se produjo luego de que el presidente Trump sugiriera este martes que su gobierno está preparado para abrir un diálogo con Cuba, afirmando que están “pidiendo ayuda” en medio de la crisis profunda y prolongada que atraviesa la isla.
“Cuba está pidiendo ayuda, ¡¡¡y nosotros vamos a hablar!!! Mientras tanto, ¡yo me voy a China!”, escribió Trump en una publicación en Truth Social, dejando abierta una ventana abierta a las negociaciones que contrasta con el clima de hostilidad y amenazas incluso de una agresión armada de las últimas semanas.

El diálogo transcurrió durante el viaje a China de la delegación encabezada por el presidente Donald Trump, en la que Rubio abordó una amplia gama de temas, desde las relaciones con China, la guerra de Irán, los vínculos con la OTAN, la situación de Venezuela y su reciente encuentro con el Papa León XIV en el Vaticano, con quien también habló de Cuba.
Y, por supuesto, Hannity no pudo evitar preguntarle sobre el chándal que vestía el político cubanoamericano en el avión presidencial, que el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, describió con una foto en redes sociales como el Nike Tech “Venezuela”. La referencia aludía a que un traje similar llevaba el presidente Nicolás Maduro tras ser capturado en el operativo militar estadounidense, el pasado 3 de enero.
Rubio dijo que “fue un regalo que alguien me hizo y es bueno llevarlo puesto en el avión”.
La transcripción completa de la entrevista con Fox News fue distribuida este jueves por el Departamento de Estado. Café Fuerte publica íntegramante aquí los segmentos de la conversación que están relacionados con Cuba.
PREGUNTA: Conozco sus antecedentes familiares, y estos son Cuba.
SECRETARIO RUBIO: Bueno, en cuanto a Venezuela, han pasado cuatro meses; por lo tanto, creo que hemos logrado un progreso constante en la mejora de la situación en Venezuela. Mire, estamos intentando normalizar ese lugar. Se trata de un lugar —un país de una riqueza increíble—, pero toda esa riqueza estaba siendo robada. No se destinaba a beneficiar al pueblo venezolano. Así que hemos creado mecanismos. Todo el dinero que obtienen ahora del petróleo se deposita en una cuenta bancaria en Nueva York, es auditado por KPMG y se está utilizando para pagar los salarios de maestros, bomberos, agentes de policía y profesores universitarios. Por consiguiente, por primera vez en más de una década, la riqueza del país está beneficiando realmente al pueblo de Venezuela. Pero aún queda trabajo por hacer.
En última instancia, a medida que avancemos en este proceso, tendremos que llegar a una etapa de transición en la que será necesario normalizar el gobierno. Tendrá que haber un proceso legítimo, que la gente observe y del cual diga: «Esto es… esto es un gobierno legítimo y permanente»: una presidencia, elecciones y cuestiones de esa índole. Ese momento tiene que llegar, pero debe ser… no queremos esperar demasiado. Queremos ver que suceda. Sin embargo, tampoco conviene actuar con demasiada prisa, ya que todo el sistema podría desmoronarse. Así que es una situación difícil de gestionar, pero apenas han transcurrido cuatro meses y estoy muy… creo que deberíamos sentirnos satisfechos. Venezuela es hoy un lugar mejor de lo que era hace cuatro meses, pero debe mantenerse en esa senda.
Y el caso de Cuba presenta una situación muy diferente. En Cuba no existe una economía propiamente dicha. En la medida en que exista alguna riqueza en Cuba, esta no se destina… no… olvídese de que no llegue al pueblo. Ni siquiera llega al gobierno. La riqueza está controlada por una entidad privada… por una empresa propiedad de generales militares. Ellos se quedan con todo el dinero. Acumulan miles de millones de dólares, ¿entiende? Este es un país donde la gente, literalmente, está comiendo basura de las calles en este momento; sin embargo, existe una empresa [GAESA] que controla toda la actividad económica lucrativa del país y que acumula una riqueza de entre $15,000 y $16,000 millones de dólares.
Por lo tanto, se trata de una economía rota e inoperante, y resulta imposible cambiarla. Desearía que fuera diferente. Pero creo —es mi opinión personal— que no se puede modificar la trayectoria económica de Cuba mientras sigan al mando las mismas personas que la dirigen actualmente. Eso es lo que tendrá que cambiar, pues estas personas han demostrado ser incapaces. Espero equivocarme. Les daremos una oportunidad. Pero no creo que eso vaya a suceder. No creo que logremos cambiar el rumbo de Cuba mientras estas personas sigan al frente de ese régimen.
PREGUNTA: Si estas personas dejaran de estar al mando —quiero decir—, puedo imaginar la afluencia de capital y empresas estadounidenses… sería… podría convertirse en…
SECRETARIO RUBIO: Sí, yo…
PREGUNTA: …el destino ideal…
SECRETARIO RUBIO: Un gran activo con el que contaría Cuba es su enorme comunidad de expatriados: los cubanoamericanos que regresarían para invertir. Pero creo que también habría interés a nivel global. Mire, Cuba posee importantes yacimientos minerales. De hecho, cuenta con algunos de los mejores yacimientos de tierras raras del mundo. Obviamente, tiene ante sí una oportunidad increíble en los sectores del turismo y la agricultura, gracias a sus tierras de cultivo, sumamente fértiles. Por consiguiente, Cuba no debería ser un país pobre. Su población no debería estar pasando hambre; por el contrario, debería ser próspera. Y lo más interesante es que uno encuentra cubanos en todas partes del mundo: en Estados Unidos, por supuesto, pero también en Europa o en Panamá. Los cubanos abandonan su país, se instalan en otras naciones y logran alcanzar el éxito. El único lugar del mundo donde, al parecer, los cubanos no logran prosperar ni triunfar es en la propia Cuba.
PREGUNTA: ¿Y qué hay del Papa? ¿Se mostró receptivo ante sus comentarios y ante lo que usted le planteó?
SECRETARIO RUBIO: Oh, me pareció muy… es algo muy singular, porque tradicionalmente uno se reúne con un papa y este suele tener acento o estar acompañado por un intérprete. Este es un papa estadounidense. Es decir, conversamos. Hablamos durante más de una hora. Por cierto, abordamos una gran variedad de temas.
PREGUNTA: ¿Y qué tal el béisbol de Chicago?
SECRETARIO RUBIO: Sí.
PREGUNTA: Creo que le gustan los White Sox.
SECRETARIO RUBIO: Así es. Y… pero este es un papa que, dicho sea de paso, comprende muy bien a los Estados Unidos; eso es evidente. Sigue nuestras noticias con gran atención. Está muy al tanto de la actualidad en nuestro país. Pero también tuvimos muchas otras cosas de qué hablar. Le preocupa la libertad religiosa. Acaba de regresar de África, donde la Iglesia está experimentando un crecimiento muy rápido, pero donde ISIS y otros elementos terroristas representan una amenaza para los cristianos. Creo que también le preocupan los acontecimientos en América Latina. Acababa de recibir la visita de los obispos de Venezuela, por lo que quiso preguntarme qué opinión tenía yo sobre cómo estaba evolucionando esa situación.
De hecho, habíamos trabajado con la Iglesia en Cuba. Tras el huracán, distribuimos —o intentamos distribuir— más de 6 millones de dólares en ayuda humanitaria a través de la Iglesia católica. Hemos ofrecido hacer más. Hemos ofrecido distribuir 100 millones de dólares en ayuda humanitaria al pueblo cubano por medio de la Iglesia, y el régimen lo ha rechazado: el régimen cubano. Así que fueron muchos los temas que abordamos.
Traducción: Café Fuerte