Al final de una reciente entrevista cargada de retórica con el periodista brasileño Breno Altman para el espacio 20 MINUTOS, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel ha revelado sus preferencias musicales.
En un juego de selección de artistas propuesto por Altman terminó como triunfador final el cantautor Silvio Rodríguez, a lo que sumó una anécdota sobre la reciente grabación de la canción «Sueño con serpientes», junto a Chico Buarque de visita en La Habana.
No es de extrañar. Díaz-Canel no lo oculta. Prefiere a Silvio sobre todos los demás por «su poesía» y por ser consecuente como cubano y patriota. Ya sabemos cuál es el significado de cubanía y patriotismo desde la mentalidad de la jerarquía gobernante.
En el camino fueron desechados todos los artistas que marcharon al exilio y reafirmaron o siguen reafirmando su validez musical y su pertenencia a la cultura cubana, desde Celia Cruz y Paquito D’Rivera hasta Gonzalo Rubalcaba. Ni Arsenio Rodríguez ni Dámaso Pérez Prado pudieron anotarse puntos de preferencia en la selección del mandatario.