El 30 Festival Internacional de Ballet de Miami (IBFM) cerrará sus cotinas por todo lo alto este fin de semana, con sendas galas clásicas que rinden tributo a dos celebridades del arte danzario contemporáneo: el bailarín argentino Julio Bocca y el crítico estadounidense Robert Johnson.
Las jornadas de clausura del magno evento del ballet en el sur de Florida se efectuará durante sábado y domingo en el teatro Fillmore Miami Beach, marcando el cierre de lujo de una fructífera temporada que contó con la presencia de reconocidas figuras de una decena de países.
El sábado 16 de agosto, a las 8 pm, se efectuará la Gran Gala Clásica, que incluye la ceremonia de entrega del premio Una Vida por la Danza al primer bailarín argentino Julio Bocca, cuya extraordinaria carrera y contribuciones al mundo del ballet han inspirado a generaciones de bailarines alrededor del mundo.

Bocca, actualmente con 58 años, fue un niño prodigio del ballet que eslabonó una brillante carrera profesional desde su adolescencia. Ganador de la Medalla de Oro en el Concurso Internacional de Ballet de Moscú, en 1985, pasó a formar parte del American Ballet Theater, companía donde fue bailarín principal por 20 años.
Fue aclamado en los principales escenarios y festivales de ballet del mundo. Escaló al cine y actuó en Broadway, y fundó Ballet Argentino, su propia compañía, en 1990. Tras el retiro oficial, en 2007, fungió como director artístico del Ballet Nacional de Uruguay (2010-2018), y desde comienzos de este año está al frente del Ballet Estable del Teatro Colón, en Buenos Aires.
Bocca viajará a Miami para recibir el premio la noche durante la gala sabatina en el teatro Fillmore.
El domingo 17 de agosto, a las 5 pm, será la Gala de Clausura, con un programa conformado las actuaciones de todos los artistas invitados y la entrega del premio Crítica y Cultura de la Danza, en honor a Robert Johnson, prominente crítico de danza estadounidense y exeditor de The Star-Ledge.
Johnson ha sido un pilar indiscutible en la promoción del arte danzario en Estados Unidos y su compromiso de décadas con la escritura especializada sobre ballet y danza ha sido un aporte sustancial para la crítica cultural y la apreciación estética del público.

Bajo la dirección artística y el titánico esfuerzo de Eriberto Jiménez, la trigésima edición del Festival de Ballet de Miami reunió desde el pasado 26 de julio a más de 100 artistas provenientes de compañías de ballet y danza contemporánea de Brasil, Canada, Colombia, Italia, México, República Dominicana, Eslovaquia, Uruguay y Estados Unidos.
El evento veraraniego continúa una orgullosa tradición local de excelencia, reconocido entre los festivales de ballet más importantes de Estados Unidos. Este año ofreció diez presentaciones especiales en Miami Beach, South Miami, Miami, en el condado de Miami-Dade, y Fort Lauderdale, en Broward, además de una variada programación cultural con exposiciones de arte, presentaciones de libros, proyecciones de cine, clases magistrales y talleres de danza.
Del 28 de julio al 15 de agosto, el festival ofreció su Curso Intensivo de Ballet, con estudiantes de diferentes países, y realizó funciones de Jóvenes Medallistas, destacando a promesas del ballet que han ganado medallas en importantes competencias nacionales e internacionales.
Como parte de sus esfuerzos por motivar a los jóvenes y a la comunidad, el certamen brindó funciones gratuitas al aire libre en Lincoln Road, Miami Beach, y en el Bayfront Park, en Miami.
El afiche del festival fue diseñado por Camilo Rubio e ilustrado por el artista cubano Omar Corrales Mora.
Los interesados en adquirir boletos para las funciones de clausura, pueden visitar la página del festival: www.internationalballetfestival.org