El candidato cubanoamericano al Congreso de Estados Unidos, Eliott Rodriguez, anunció que el equipo legal de su campaña exigió a la Supervisora de Elecciones del condado Miami-Dade, Alina García, que se recuse de participar en el inminente reconteo de votos de su distrito por estar invalidada para proceder de manera imparcial.
De acuerdo con una reclamación legal interpuesta este jueves, el abogado Jason B. Black, que representa a Rodríguez, solitó que la funcionaria sea apartada de todos los procedimientos de la junta de escrutinio sobre la elección en el Distrito Congresional 27 de Florida, alegando “serias preocupaciones sobre su imparcialidad y un posible conflicto de intereses personal”.
Las autoridades electorales de Miami-Dade deben iniciar este sábado una revisión de los votos emitidos en la contienda que enfrentó al candidato demócrata Rodríguez con la incumbente republicana María Elvira Salazar. La diferencia de votos no supera el umbral del 0.5%, lo que hace obligatorio un reconteo automático bajo las leyes de Florida.
Salazar, que ya se declaró ganadora, dijo este jueves que recibe con beneplácito el recuento de votos, pero acusó a su contrincante de convertir el proceso en un «circo político» simplemente porque no le favorece el resultado de las elecciones.

El escrutinio ordenado a la disputa electoral Rodríguez-Salazar añade un ingrediente de tensión a una contienda altamente controversial entre ambos periodistas cubanoamericanos. Los resultados favorecen actualmente a Salazar por un margen de 1,115 votos, lo que representa el 0.44% de las boletas emitidas.
En una carta enviada a Oren Rosenthal, asesor jurídico general de la Oficina de la Supervisora de Elecciones del Condado de Miami-Dade, Black detalló “dos cuestiones preocupantes que socavan la confianza pública en la capacidad de Garcia para supervisar el recuento de manera justa”.

La misiva indica que, en primer lugar, Garcia declaró públicamente como ganadora a Salazar antes de que el proceso de recuento pudiera determinar el resultado final.
“El equipo legal de la campaña sostiene que una declaración tan categórica, hecha por una funcionaria electoral responsable de supervisar el proceso de escrutinio, plantea interrogantes fundamentales sobre si ella puede abordar el recuento con la neutralidad y la imparcialidad que exige su cargo”, indica la reclamación de Rodríguez.
A su vez, la campaña de Rodríguez dice tener información de que Robert Fernández, el abogado que representa a Salazar en el recuento, es yerno de Garcia.
La campaña ha solicitado formalmente la confirmación inmediata de este vínculo familiar y del papel que desempeña Fernández en el recuento.
De confirmarse, esta relación plantearía serias preocupaciones adicionales sobre la participación de Garcia en decisiones que afectan a una candidata representada por un familiar cercano, indicó el equipo legal de Rodríguez.
“Los votantes merecen un recuento justo. No deberían tener que preguntarse si la funcionaria que ayuda a supervisarlo ya ha decidido de antemano cuál será el resultado”, escribió el abogado Blank. «Un candidato puede proclamar su victoria. Un funcionario electoral responsable del escrutinio debería saber que no es así».
La campaña recordó que la legislación de Florida ya contempla un mecanismo claro para sustituir a un miembro de la junta de escrutinio que haya sido inhabilitado.
“El equipo legal de Rodríguez exige —antes de que la junta de escrutinio vuelva a examinar la contienda por el Distrito 27— una confirmación por escrito de que la señora García se apartará del proceso, la identificación del funcionario cualificado que la sustituirá, y una aclaración sobre cualquier función asesora que ella pretenda conservar”, solicita la reclamación de Rodríguez.
El comunicado de Rodríguez insiste en que se trata de garantizar que cada voto emitido legalmente se contabilice de manera justa, y que el público pueda tener absoluta confianza en la integridad del proceso.
«Ningún funcionario electoral debería prejuzgar el resultado de un recuento, y ningún votante debería tener que cuestionarse si existen relaciones personales o familiares que influyan en las decisiones sobre su voto», agregó el comunicado de Rodríguez.
«Dado que hay una elección al Congreso en juego, el criterio debe ser una imparcialidad incuestionable. Los votantes del 27 Distrito Congresional de Florida no merecen menos».
No es la primera vez que la imparcialidad de García es cuestionada en relación con el proceso electoral de medio término. Antes de la votación del pasado martes se habían producido cuestionamientos a su conducta, por haber manifestado públicamente respaldo a la Enmienda 3, incluida en las boleta.
El proceso electoral se ha visto también marcado por otra cerrada contienda en el Distrito 26, que enfrentó al veterano congresista Mario Díaz-Balart y la contrincante novata Nicole Locklin.
Según los resultados estatales, Díaz-Balart obtuvo 114,547 votos (49.87%), frente a los 112,775 votos de Locklin (49.10%), lo que representa una ventaja de 1,772 votos.
Díaz-Balart ya se declaró ganador y pidió que los medios de comunicación anunciaran el resultado, pero la campaña de su oponente está denunciando serias irregularidades durante el proceso electoral y reclama una investigacióm sobre lo ocurrido el día de la votación. Locklin declaró que no reconocía la derrota.
CARTA ENVIADA POR ELIOTT RODRIGUEZ AL DEPARTAMENTO DE ELECCIONES DE MIAMI-DADE

