Deportado a México cubano que realizó espectacular secuestro de avión en 2003

Adermis Wilson González fue enviado rumbo a territorio mexicano por las autoridades de ICE luego de que el gobierno cubano se negara a recibirlo. Cumplió una condena de 20 años por piratería aérea.

Adermis Wilson González, protagonista de un espectacular secuestro aéreo desde Cuba en 2003, fue finalmente deportado a México tras permanecer detenido por casi tres meses en un centro de inmigración en Texas.

Wilson, de 56 años, fue enviado rumbo a territorio mexicano por las autoridades del Departamento de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a comienzos de la pasada semana, según confirmaron a Café Fuerte fuentes familiares. En el grupo de 40 personas iban también otros ciudadanos cubanos.

“Los trasladaron en un ómnibus y los soltaron después de tomarles una foto, sin entregarles documentos ni nada más”, dijo Yolaine Wilson, su hermana. “Hemos estado en contacto y le enviamos algún dinero para que pueda sobrevivir allí”.

Desde el pasado agosto, la administración de Donald Trump ha deportado a cientos de personas de varias nacionalidades a México, entre ellos numerosos cubanos, pero sin ofrecer cifras ni datos de los deportados. Tampoco el gobierno mexicano ha reportado sobre estas deportaciones, conocidas por denuncias y testimonios de los expulsados.

La fuente familiar agregó que Adermis ha conseguido alquilar una habitación que comparte con otra de las personas deportadas, en una ciudad mexicana. La familia prefiere no revelar por el momento el lugar donde se ha radicado.

“Estamos al menos agradecidos de que no fue enviado a un país africano”, comentó Yolaine. “Es una situación extremadamente difícil para nuestra familia y para una persona como él, que cumplió su condena y trabajó duro para ganarse la vida en este país”.

Foto difundida por ICE sobre la detención de Adermis Wilson el pasado 29 de junio.

Adermis fue detenido al amanecer del pasado 29 de junio cuando salía de su apartamento en Houston durante un operativo de ICE. Tras procesar su deportación, las autoridades le información que el gobierno cubano se negaba a aceptarlo, por lo que sería enviado a un tercer país, posiblemente en África.

El Departamento de Estado declinó responder una solicitud de Café Fuerte sobre la presunta negativa de Cuba, alegando privacidad de las discusiones diplomáticas.

Es el primer caso en la historia reciente de un cubano que escapa de Cuba por secuestro o robo de una aeronave y termina expulsado de Estados Unidos tras cumplir una larga condena por su acción delictiva.

“Es muy duro, pero si me mandan para el lugar que sea lo voy a aceptar”, dijo Adermis durante una entrevista con Café Fuerte desde el centro de detención de Texas, semanas atrás. “No puedo continuar con esta historia de incertidumbre y seguir poniendo a mi familia en riesgo cada vez que el gobierno decida hacer una redada”.

La madre de Adermis, Melkis González, de 87 años y residente en Houston, padece de Alzheimer y su hijo teme no poderla volver a verla.

Adermis cumplió una condena de 20 años en Estados Unidos y fue excarcelado tras congelarse su proceso de deportación por razones humanitarias, aunque no pudo obtener protección por la Convención contra la Tortura (CAT), como sucede con personas en peligro de regresar a países represivos.

El ICE lo mantuvo en custodia por casi cinco meses, pero fue puesto en libertad el 23 de septiembre de 2021, atendiendo a condiciones de salud que le dificultaban caminar y lo obligaban entonces a permanecer en silla de ruedas.

Adermis hizo historia cuando protagonizó el espectacular secuestro de un avión comercial de Cubana de Aviación en la ruta Nueva Gerona-La Habana, la noche del 31 de marzo de 2003.

Con dos granadas en mano, Wilson ordenó al piloto de un Antonov-24, con 46 personas a bordo, que se dirigiera a Miami, pero la aeronave no disponía de combustible suficiente para llegar a Estados Unidos y se vio obligada a realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto internacional “José Martí”, de La Habana.

Después de una negociación que se prolongó por 14 horas, con intervención directa de Fidel Castro y del entonces jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos, James Cason, el avión despegó y realizó el trayecto entre La Habana a Key West escoltado por dos aviones F-15 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y un helicóptero Black Hawk.

Al aterrizar en suelo estadounidense, Adermis se entregó a las autoridades con las manos en alto. Cuatro meses después, un tribunal federal lo condenó a 20 años de cárcel por piratería aérea.  

Durante su permanencia en la cárcel, Adermis estudió inglés, se graduó como ingeniero civil por la Universidad de Pensilvania en 2013 y luego realizó una maestría en Logística por la Universidad de Carolina del Norte.

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