La administración de Donald Trump restringirá los visados de funcionarios de gobiernos africanos, Brasil y Granada, incluyendo a sus familias, por su complicidad en la exportación de trabajo forzoso de misiones médicas cubanas en el exterior, anunció el Departamento de Estado.
La restricción de visados comprende también a funcionarios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y sus familiares a modo de sanción por sus vínculos con los programas de colaboración médica del régimen cubano.
Ambas acciones fueron anunciadas en sendos comunicados emitidos este miércoles, como parte de la estrategia de recrudecimiento de sanciones contra el gobierno cubano, liderada por el Secretario de Estado, Marco Rubio.
«Hoy el Departamento de Estado tomó medidas para imponer restricciones de visa a funcionarios gubernamentales africanos, cubanos y granadinos, y a sus familiares, por su complicidad en el programa de misiones médicas del régimen cubano, en el que profesionales médicos son ‘alquilados’ por otros países a precios elevados y la mayor parte de los ingresos queda en posesión de las autoridades cubanas», indicó la declaración respecto a los servicios en África y Granada.
El comunicado agregó que «este programa enriquece al corrupto régimen cubano a la vez que priva al pueblo cubano de atención médica esencial».
Cuba brinda colaboración médica en 32 países africanos, con las misiones más numerosas en Angola, con 1,243 profesionales contratados, y en Argelia (890), según estadísticas oficiales. En Granada está radicada una brigada con 30 médicos.
No está claro si las sanciones engloban a todos los países africanos donde hay personal médico cubano bajo contratación.
Contactado por CaféFuerte, un portavoz del Departamento de Estado dijo que en este momento la entidad «no dispone de información adicional sobre los países o funcionarios afectados por esta medida».
De los países que reciben colaboración médica cubana en África, cuatro de ellos –Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial y Eritrea– ya tienen restrigida la entrega de visados para sus ciudadanos desde el pasado 9 de junio, debido a la orden ejecutiva del presidente Trump. Los nacionales de Cuba también aparecen restringidos para entrar a Estados Unidos por motivos de seguridad nacional, de acuerdo con la proclamación presidencial.
El Departamento de Estado advirtió además que seguirá tomando medidas «según sea necesario para poner fin al trabajo forzoso» de las misiones médicas cubanas, e insistió en solicitar a los gobiernos para que paguen directamente a los médicos contratados por sus servicios en el exterior, no al régimen de La Habana.
Cuba está señalada en el reporte de tráfico de personas del pasado año con categoría 3, que la ubica entre las naciones con mayores violaciones detectadas. El informe TIF 2025 está fase final de preparación y debe publicarse en una fecha cercana.
El gobierno cubano reaccionó de inmediato al anuncio a través del canciller Bruno Rodríguez Parrilla, quien consideró la medida como una «imposición y agresión con la fuerza» de la política exterior de Estados Unidos.
«Cuba continuará prestando servicios», aseguró Rodríguez Parrilla.
La profundización de las sanciones en torno a la colaboración médica tocó también los registros del ya desaparecido programa Más Médicos, en Brasil, así como el contubernio de la OPS en la contratación de profesionales cubanos de salud en países del hemisferio.
El Departamento de Estado impuso restricciones de visados a varios funcionarios del gobierno brasileño, exfuncionarios de la OPS y sus familiares, argumentando «complicidad con el esquema de exportación de mano de obra del régimen cubano», señaló un segundo comunicado del organismo federal.
«Estos funcionarios fueron responsables o participaron en la complicidad con el esquema de exportación coercitiva de mano de obra del régimen cubano, que explota al personal médico cubano mediante trabajo forzado», expresa la declaración.
La OPS camufló mediante contratos a presuntos “consultores internacionales”, que no eran más que una red de control de los médicos cubanos comandada directamente por el régimen de La Habana, según una investigación realizada por Café Fuerte. Entre 2013 y 2018, la OPS contrató a 120 supuestos asesores de programas de salud, que a la postre fueron identificados como integrantes de la Coordinación de la Brigada Médica Cubana o Coordinación de la Misión en Brasil, como también se le conocía en los niveles oficiales.
Los funcionarios a quienes se les revocó ahora las visas son Mozart Julio Tabosa Sales y Alberto Kleiman, quienes trabajaron en el Ministerio de Salud de Brasil durante el programa Más Médicos, y participaron en su planificación e implementación en el país suramericano.
Según el documento, ambos funcionarios utilizaron a la OPS como intermediario con el régimen cubano para implementar el programa sin cumplir con los requisitos constitucionales brasileños, eludiendo las sanciones estadounidenses contra Cuba y pagando a sabiendas al régimen cubano lo que se adeudaba al personal médico cubano.
«Decenas de médicos cubanos que participaron en el programa han denunciado haber sido explotados por el régimen cubano», agregó la declaración. «Nuestra acción envía un mensaje inequívoco: Estados Unidos promueve la rendición de cuentas de quienes facilitan el esquema de exportación de mano de obra forzada del régimen cubano».
La ampliación de las sanciones estadounidenses en torno a las misiones médicas cubanas en el exterior es un paso más en la política agresiva de la administración Trump con el fin de cortar las fuentes de divisas del régimen de La Habana, como trata también de hacer respecto al conglomerado militar estatal GAESA,
Y la pieza instrumental de estas movidas ha sido el Secretario de Estado.
Desde su confirmación al frente del Departamento de Estado, Rubio ha encabezado las sanciones contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel por la explotación laboral de las misiones cubanas en el exterior.
En febrero, Estados Unidos amplió la política de restricción de visados contra personas que se benefician de los contratos de trabajadores cubanos en el extranjero, incluyendo aquellos que intervienen en la organización de misiones médicas.
Rubio manifestó también críticas por el uso de brigadas médicas cubanas y la extorsión en los sistemas de pago a los profesionales de la salud, señalamientos expresados durante giras realizadas por países de la región como Jamaica, Guyana y Bahamas. Algunos líderes de la Comunidad del Caribe (CARICOM) que emplean a médicos cubanos para reforzar sus sistemas sanitarios defendieron entonces la contratación de los profesionales cubanos, aunque los gobiernos de Bahamas y Guyana se comprometieron a revisar el modo de pago para asegurar que el dinero fuera íntegro y directo a los médicos.
A comienzos de junio, el Departamento de Estado ya había implementado otro golpe restrictivo contra el régimen de La Habana con la revocación de visas a funcionarios de gobiernos centroamericanos que colaboran con las misiones médicas cubanas, como Honduras, Guatemala y Belice.