Fiscal en caso de la Red Avispa: EEUU ha pagado un precio muy alto en canje de espías con Cuba

JudgeKastrenakes-display
El ex fiscal federal John Kastrenakes. Foto: The Palm Beach Post.

Por Redacción CaféFuerte

El ex fiscal federal John Kastrenakes, quien encausó  los cinco miembros de la red cubana de espionaje capturados en 1998, confesó que está sorprendido con la decisión del presidente Barack Obama y consideró que Estados Unidos está pagando un precio muy alto al canjear a Gerardo Hernández, vinculado al asesinato de los pilotos de la organización Hermanos al Rescate.

«Me sorprendió mucho este acuerdo», declaró Kastrenakes, actualmente juez de la Corte de Circuito del Condado de Palm Beach, en declaraciones al diario The Palm Beach Post. «También estoy muy sorprendido de que pagáramos un precio tan alto por la liberación de un caballero condenado por conspirar para matar a cuatro personas, que fueron asesinadas en el Estrecho de la Florida, a cambio de la liberación de [Alan] Gross y de tener relaciones con Cuba».

Junto a sus colegas Caroline Heck Miller y David Buckner, Kastrenakes fue uno de los tres fiscales que logró las condenas de los cinco agentes cubanos en el 2001. Hernández, jefe de la red, fue sentenciado a dos cadenas perpetuas más 15 años, por su vinculación en el derribo por Migs cubanos de dos avionetas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996.

Con las familias, de corazón

El ex fiscal recordó que los vuelos de Hermanos al Rescate estaban destinados a explorar las peligrosas aguas del Estrecho de la Florida para localizar a balseros que huían de Cuba. Los pilotos del grupo no eran particularmente militantes anticastristas, sino que en muchos casos se trataba de jóvenes que buscaban completar horas necesarias de su formación como pilotos comerciales.

«Mi corazón está con las familias de las víctimas, de verdad que sí. Familias maravillosas, gente buena», dijo Kastrenakes.

Siguiendo instrucciones de su jefatura en La Habana, Hernández advirtió a sus subordinados no volar ese día con Hermanos al Rescate. En los documentos presentados ante el tribunal figuró una carta de felicitación y un ascenso militar por la misión cumplida.

Los disquetes descifrados por los investigadores determinaron el encausamiento de Hernández por conspiración para cometer asesinato. Hernández permaneció encarcelado hasta la semana pasada, cuando el presidente Obama ordenó su puesta en libertad junto a sus compañeros Ramón Labañino (condenado a 30 años) y Antonio guerrero (22 años) en un intercambio de prisioneros para ayudar a reiniciar las relaciones diplomáticas entre los dos países.

«Canjes de espías suelen ocurrir», dijo Buckner citado por el periódico. «Este no es la primero. Usted puede mirar a través de los últimos 50 o 60 años de la Guerra Fría y verá que son frecuentes, Excepto que en este caso hay algo cualitativamente diferente sobre Gerardo Hernández».

Algo más que un espía promedio

Buckner, ahora con la firma de abogados Grossman Roth en Miami, recordó que los nexos de Hernández con el incidente de Hermanos al Rescate lo convierte en «algo más que un espía promedio».

«Las personas que ganan más que yo hacen política, pero me impresionan las familias de las tripulaciones y los pilotos de Hermanos al Rescate el pueblo, el granel sacrificio que han hecho», manfiestó Buckner,

Agregó que los miembros de la Red Avispa estaban espiando a instalaciones militares en los Cayos de la Florida y Miami-Dade, y realizaban campañas de desinformación  infiltrándose en grupos de exiliados para luego enviar información a La Habana a través de  diplomáticos cubanos en Naciones Unidas.

Dos de los miembros de la red, René González y Juan Pablo Roque, se infiltraron en Hermanos al Rescate. El día del derribo, Hernández le orientó a González que no volara. Roque regresó a La Habana como un supuesto desertor de Hermanos al Rescate  para denunciar al grupo y proporcionar una pantalla al gobierno cubano por el derribo de las avionetas, consideró Buckner.

Miller, la tercera fiscal de la causa, no fue entrevistada por The Palm Beach Post para conocer su reacción.

En el 2003, Kastrenakes y Buckner  encausaron en ausencia a los pilotos de los Migs cubanos, los hermanos Lorenzo Alberto Pérez Pérez y Francisco Pérez Pérez,  junto al general Rubén Martínez Puente, quien encabezó la Fuerza Aérea cubana y dio la orden para ejecutar el derribo, ocurrido en aguas internacionales. El caso sigue pendiente en un tribunal de Miami.

Tres por dos

Los tres espías regresaron a Cuba, mientras que el contratista estadounidense Alan Gross, de 65 años, y Rolando Sarraff Trujillo, oficial de inteligencia cubano condenado hace 20 años por espiar para Estados Unidos, fueron puestos en libertad por la Habana. El gobierno cubano también se comprometió a liberar a otros 53 presos políticos en Cuba.

Dos de los miembros de la red ya habían cumplido su condena y se encontraban de regreso en la isla desde hace algún tiempo.

«No es un buen día para Estados Unidos», manifestó el gobernador republicano de la Florida, Rick Scott, durante una visita a Palm Beach Gardens. «Lo que el presidente ha dicho es ‘Arresta a uno de nuestros trabajadores humanitarios, échalo en la cárcel y luego nosotros negociaremos con usted».

Pablo Morales y Carlos Costa, ambos de 29 años, Mario de la Peña, de 24, y Armando Alejandre Jr, de 45, murieron derribados por dos ráfagas de los cazas cubanos.

No está claro si los pilotos llegaron a saber que estaban siendo atacados, según Buckner.

Compartir: