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title: "Pido la palabra"
description: "Por Ana Laura Bode*. Cada vez que nos reunimos para conversar después de terminar las clases en la Facultad de Periodismo, mis compañeros y yo llegamos por un camino u otro a la misma conclusión: en e..."
url: https://cafefuerte.com/pido-la-palabra/
date: 2012-06-30
modified: 2012-06-30
author: "Café Fuerte"
categories: ["Documentos"]
type: post
lang: es
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# Pido la palabra

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![Facsímil del artículo publicado en El Caimán Barbudo en noviembre de 1987.](http://cafefuerte.com/wp-content/uploads/2012/06/anaarticle-display.jpg)*Facsímil del artículo publicado en El Caimán Barbudo en noviembre de 1987.*

Por Ana Laura Bode***

Cada vez que nos reunimos para conversar después de terminar las clases en la Facultad de Periodismo, mis compañeros y yo llegamos por un camino u otro a la misma conclusión: en el periodismo cubano se impone un cambio. Cambio que nos parece inminente a raíz del congreso de la UPEC.

Considerar que en la repetición mecánica de cualquier modelo, sea cubano o no, encontraremos las soluciones para nuestros problemas es un evidente desatino. Para Martí «son culpables las almas empleadas en la repetición cómoda de las verdades descubiertas».

Se debe respeto a la verdad en cualquier latitud, como se debe aversión al acomodamiento. Lo que varía de nación en nación (incluso de hombre en hombre) es la verdad a decir, las causas a desentrañar, las vías para resolver.

Sólo hay dos posibilidades: estar en o fuera del combate, el margen de qué nombre demos al estandarte de lucha. La previa reflexión nos permite combatir lo para nosotros combatible; esto es, más o menos, lo mismo en todas partes.

**No habrá respuestas**

No habrá respuestas mientras las opiniones que se publiquen y/o divulguen en los medios de difusión masiva sean aquellas que se ajustan literalmente a las opiniones del director del órgano de prensa. La polémica no podrá suscitarse en el análisis de problemas econónicos y sociales, pues para la discusión es premisa indispensable la expresión y confrontación de disímiles opiniones e interpretaciones sobre un mismo tema.

Me resisto a creer que todos nuestros columnistas profesionales tengan la misma opinión y analicen los fenómenos, casi exactamente desde los mismos ángulos. Y tengo razones para no creerlo.

En varios debates en los que he participado junto a otros estudiantes de la Facultad de Periodismo y periodistas, me ha llamado la atención las diversas maneras con que mis colegas interpretan la realidad cubana y cómo, al expresarse, me demuestran que no hay, ni mucho menos, una única y absoluta vertiente de pensamiento.

Ahora, para que todas esas opiniones cobren forma y dejen de ser solo materia de tertulia, es necesario el espacio para hacerlo.

La alusión a la existencia real de estos espacios en la prensa cubana, hecha por varios directores de órganos de prensa y por el compañero presidente de la UPEC en estos debates, no puede menos que alegrarme. (La publicación de este trabajo en las páginas de* El Caimán…* no significa que sea ésta la revista ideal, sino que es aquí donde fue aceptado).

Entonces, ¿sólo hace falta decisión para dejar de escribir sobre temas abstractos y generales, en términos no menos abstractos y generales, en tono impersonal y por lo tanto sin riesgos?

Si se trata que cada uno de nosotros abandone una postura que pertenece a un pasado no muy remoto, si lo que se necesita es valor para poner los dedos en las llagas, teniendo como principios los de la Revolución, la sinceridad y la honestidad… Bien. ¡Adelante!

Espero que dentro de muy poco se acaben las largas parrafadas insulsas y nos empecemos a mirar con ojos verdaderamente críticos, es decir, con nuestros ojos.

** Publicado en** El Caimán Barbudo** (La Habana), Año XXI, Ed. No. 240, Noviembre de 1987, p.7*
