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title: "Perforaciones petroleras en Cuba: los peligros de la ingenuidad"
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date: 2011-11-07
modified: 2011-11-07
author: "Café Fuerte"
categories: ["Economía y Negocios en Cuba"]
tags: ["Cuba", "Estados Unidos", "Estrecho de la Florida", "Jorge Pinon", "perforaciones petroleras", "petroleo", "petroleo en Cuba"]
type: post
lang: es
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# Perforaciones petroleras en Cuba: los peligros de la ingenuidad

[![Perforaciones petroleras en Cuba: los peligros de la ingenuidad](http://cafefuerte.com/wp-content/uploads/2011/11/Scarabeoenmarcha-display.jpg)](http://cafefuerte.com/wp-content/uploads/2011/11/Scarabeoenmarcha-display.jpg)**Por Jorge Piñón***

La exploración petrolera en aguas del Estrecho de la Florida es un asunto de seguridad nacional para Estados Unidos, y el hecho de que Cuba tenga un creciente protagonismo en las perforaciones adyacentes a nuestras costas añade una peculiar perspectiva a los debates en curso -y los que se avecinan sobre este trascendental tema en el futuro hemisférico.

La Tercera Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS III), de 1982, define los derechos y responsabilidades de las naciones en el uso de los océanos del mundo, el establecimiento de directrices para las empresas, el medio ambiente y la gestión de los recursos naturales marinos.

Estados Unidos ha firmado acuerdos de límites marítimos con la mayoría de sus vecinos, Rusia (Alaska), Canadá (ex Océano Ártico), Cuba y México; delineando una zona económica exclusiva -ZEE- sobre la que cada Estado tiene derechos soberanos relacionados con la exploración y explotación de sus aguas, lecho, subsuelo y recursos marinos.

Estados Unidos, México, Cuba y Bahamas están enfrascados en desarrollar sus respectivos recursos de hidrocarburos en aguas profundas de las ZEEs, y después de la catastrófica experiencia de explosiones en los pozos de Ixtoc y Macundo, el establecimiento de relaciones de trabajo entre los cuatro países en la protección del medio marítimo ayudaría en la planificación de contingencia y la cooperación necesaria para dar una respuesta rápida y verdaderamente efectiva en caso de un derrame accidental.

Estados Unidos ya tiene acuerdos de cooperación con México y Canadá, los cuales establecen los protocolos a seguir en caso de un derrame de petróleo que representaría una amenaza para el medio ambiente marino compartido. Un acuerdo bilateral similar con Cuba y Bahamas se necesita urgentemente.

**Acuerdos multilaterales**

Cuba, Bahamas y Estados Unidos son signatarios de acuerdos multilaterales que comprometen a las partes a preparar y cooperar en posibles derrames de petróleo. Esto incluye el Convenio Internacional de Preparación, Respuesta y Cooperación ante la Contaminación de Hidrocarburos (OPRC), que fue adoptado en 1990 bajo los auspicios de la Organización Marítima Internacional (OMI).

De acuerdo con el Convenio, las partes están obligadas a aplicar medidas para hacer frente a sucesos de contaminación, ya sea nacional o en cooperación con otros países.

Para responder eficazmente ante un accidente marítimo relacionado con el petróleo, los cuatro países requerirían también acceso inmediato a los servicios petroleros de cada uno de ellos, y al equipamiento tecnológico que pueda ofrecer casi instantáneamente el conocimiento de lo que será necesario para prevenir, limitar y detener el daño al medio ambiente marítimo compartido.

Somos muy ingenuos en pensar que, en el caso de Cuba, un puñado de licencias individuales de exportación podrían prevenir y contener un pozo exploratorio que reviente en aguas profundas. Una licencia general de exportación y suministro de equipos, personal y servicios a las compañías petroleras internacionales que operan en Cuba es una tarea impostergable ante una eventual emergencia.

Los recursos empleados en los esfuerzos de contención y limpieza en en caso de la plataforma Deepwater Horizon, el pasado año, no tenían precedentes; más de 48,000 movilizados como personal de asistencia; más de 5,050 embarcaciones, incluidos* skimmers,* remolcadores, barcazas, camiones cisterna y buques de recuperación; cientos de aviones, vehículos operados a control remoto, y varias unidades móviles de perforación mar adentro y equipos de apoyo; 2.93 millones de metros de barreras de contención, 8.35 millones de pies de materia absorbente y casi dos millones de galones de dispersante. Además, fueron necesarias dos plataformas semisumergibles de aguas ultraprofundas fueron necesarias para perforar pozos de alivio y sellar permanentemente los escapes del yacimiento.

**Preocupados en el Congreso**

Durante los últimos meses, hemos visto una serie de preocupaciones del Congreso cuestionando la experiencia de compañías petroleras internacionales en exploración en aguas profundas, así como las normas y regulaciones bajo las cuales van a operar, la tecnología y la calidad de los equipos de perforación, y la falta de una preparación multilateral contra desastres y de un acuerdo de coordinación en caso de un accidente.

Lo más notable en todo este debate ha sido la singular atención dispensada a la compañía pública Repsol, radicada en España, mientras se ignoran todas las demás actividades de perforación exploratoria en Cuba, México y Bahamas por una serie de empresas estatales petroleras nacionales como, Petronas de Malasia, Gazprom de Rusia, ONGC de India, Sonangol de Angola, y Pemex de México, entre otras.

México, Cuba y Bahamas están en el proceso de implementación de los más actualizados reglamentos y normas de perforación; pero ¿tienen ellos los recursos, capacidades, activos financieros, personal y experiencia para hacerlas cumplir? ¿Pueden las agencias de regulación en estos países establecer apropiadamente una política de operaciones?

Estados Unidos no sólo tiene que acercarse y compartir las lecciones aprendidas y las mejores prácticas con todas las compañías que operan en la región para el beneficio y protección de nuestros comunes intereses económicos y ambientales; sino que lo más importante es establecer colaboración con los organismos reguladores como la Comisión Nacional de Hidrocaburos de México, la Oficina de Regulación  Ambiental y Seguridad Nuclear de Cuba y el Ministerio de Medio Ambiente de Bahamas.

Al mismo tiempo, el papel internacional asumido recientemente por la Oficina de Seguridad y Medio Ambiente del Departamento del Interior parece estar fuera del mandato constitucional que le permite  «hacerse cargo de los asuntos internos de la nación» y, por lo tanto, amerita revisar y considerar si estas atribuciones establecen precedentes que no están en el mejor interés de la seguridad nacional de Estados Unidos; lo que podría tener un impacto negativo en nuestros esfuerzos por impulsar la búsqueda de hidrocarburos en la Falla Perdido (México) y en el Mar Chukchi (Rusia).

**El desastre que podemos prevenir**

Las consecuencias económicas y ambientales de un derrame de petróleo accidental para los 19 millones de residentes de la Florida exige una planificación activa conjunta por parte de México, Cuba, Bahamas y Estados Unidos con el fin de prevenir un desastre. Esta planificación debe hacerse en un espíritu de cooperación y no de confrontación.

Hasta el momento la posición editorial de los tres mayores periódicos del estado de la Florida reafirma este punto de vista:

*The St Petersburg Times:* “Florida lawmakers´ hopes of thwarting Cuba´s offshore drilling ambitions by isolating it from oil companies that do business in the United States is shortsighted political posturing that won´t work”. (Febrero 7, 2011)

*The Fort Lauderdale Sun Sentinel:* “Cuba’s oil drilling ought to be put above the diplomatic and political fray”. (Octubre 23, 2011)

*The Orlando Sentinel:* “Politics instead of wise policy continues to undermine the U.S. approach to oil drilling in Cuba´s waters”. (Octubre 19, 2011)

Este es un asunto vital y de máxima trancendencia para la Florida y Estados Unidos en los próximos años. Y tenemos que tomar las decisiones más sabias para no tener que lamentar luego nuestra carencia de lucidez y visión de futuro.

** Jorge Piñon es investigador invitado del Centro de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida. Fue presidente de Amoco Oil de México y presidente de Amoco Oil Latinoamérica. Piñón participó en los paneles convocados días atrás por comités del Senado y la Cámara de Representantes para discutir el tema de las perforaciones petroleras en Cuba.*

Notas relacionadas:

[Cámara discute sobre exploración petrolera en Cuba](/2011/11/02/camara-de-eeuu-discute-hoy-sobre-exploracion-petrolera-en-cuba/)

[Congreso de EEUU discutirá perforaciones petroleras en Cuba](/2011/10/17/congreso-de-eeuu-discutira-sobre-perforaciones-petroleras-en-cuba/)

[¿Qué significa el acuerdo de fronteras marítimas entre Cuba y Bahamas?](/2011/10/04/%C2%BFque-representa-el-acuerdo-de-fronteras-maritimas-entre-cuba-y-bahamas/)
