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title: "Estampas del Vedado: El tomacorriente de Mama Inés"
description: "Por Henry Constantín. Estaba en el Vedado habanero, con apuro de escribir y laptop descargada. En una cafetería en divisa, todos los tomacorrientes yacían sellados con precintas verdes. Caminé hasta e..."
url: https://cafefuerte.com/estampas-del-vedado-tomacorriente-mama-ines/
date: 2016-03-30
modified: 2016-03-30
author: "Café Fuerte"
categories: ["Cuba", "Destacadas", "Economía y Negocios en Cuba", "Opinión", "Política en Cuba", "Sociedad en Cuba"]
type: post
lang: es
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# Estampas del Vedado: El tomacorriente de Mama Inés

[![HenryC-display](http://cafefuerte.com/wp-content/uploads/2016/03/HenryC-display-300x192.jpg)](http://cafefuerte.com/wp-content/uploads/2016/03/HenryC-display.jpg)*Finalmente conectado en Mama Inés. Foto: Henry Constantín.*

**Por Henry Constantín**

Estaba en el Vedado habanero, con apuro de escribir y laptop descargada. En una cafetería en divisa, todos los tomacorrientes yacían sellados con precintas verdes. Caminé hasta el Hotel Vedado, dispuesto a consumir lo que fuera con tal de cargar mi laptop.

-«Eso está prohibido aquí», me dijo el del lobby.

-«¿Y si lo pago?», pregunté.

-«Tampoco, no se puede».

Fui al Hotel Nacional, esperanzado. Pero ni un tomacorriente a la vista, eso sí, muchos empleados serios diciéndome que No. Increíble.

Molestísimo, caminé hasta L y terminé subiendo los escalones de la cafetería privada *Mamá Inés*. Una empleadita de lindo mirar me sonrió seis metros antes de llegar a ella. Sin mucha fe, le traté de explicar.

-«Tú lo que necesitas es un tomacorriente, mira, puedes sentarte allí, y trabajar, es más cómodo», me dijo.

Así fue.

Que alguien le diga a los americanos, a los europeos, a los cubanos de allá y a cuanto ser vivo se le antoje invertir en Cuba, que por favor, por lo que más quieran, no se les ocurra meter -por mucho que se lo pidan los otros- un centavo en ese dinosaurio de la frustración y el mal servicio que es la empresa estatal cubana.

No: es al cubano creativo y audaz, al emprendedor que no tiene un «núcleo del Partido» ni una «asamblea de balance», al negocito indefenso frente al Estado y al cuentapropista que hace magia para prosperar, a ese, a quien hay que ayudar. Ellos son los únicos que pueden hacer una isla de gente más feliz donde otros solo han sabido construir tanta incompetencia y frustración.
