Renier Yero: confesiones sin máscara

Retrato de familia: Yero junto a su esposa y su hija Camila Vanessa en Venezuela.

Retrato de familia: Yero junto a su esposa y su hija Camila Vanessa en Venezuela.

Por Rafael Rofes Pérez

Siempre lo recuerdo por su entrega, valentía y coraje sobre el terreno. Era bien temido por  los lanzadores contrarios aunque nunca tuvo la dicha de ser regular en el equipo de Sancti Spíritus en las series nacionales cubanas.

A sus virtudes siempre se interpusieron las malas decisiones y hasta un poco de mala suerte, esa que muchas veces nos impide demostrar lo que realmente somos capaces de hacer. Pero Renier Yero Deliano aún se afianza en su estirpe de campeón para enfrentar con éxito los retos de la vida junto a su nueva familia, formada en territorio venezolano, sin alejarse del calor y el cariño de sus hermanos de la isla y su gran pasión por la pelota, la que no ha abandonado en ningún momento.

Por eso, con 36 años cumplidos, no renuncia a la idea de volver a ponerse los arreos. Ha recibido no pocos llamados para que juegue en México, Italia y Nicaragua, pues muchos saben de sus virtudes, calidad y agallas a toda prueba.

Ameno, coloquial y jaranero como de costumbre, Yero comentó en amena charla interesantes relatos de su andar por la pelota cubana y otros pormenores de actualidad acerca de este fascinante mundo que quiero compartir con los lectores de Café Fuerte.

¿Siempre te gustó la pelota?

Desde bien pequeño, aunque practiqué primero atletismo en mi natal Jatibonico, a los seis años. Estando ahí me captaron para el béisbol.

Yero (izq.) como entrenador de bateo de los Petroleros de Barinas.

Yero (izq.) como entrenador de bateo de los Petroleros de Barinas.

¿Quién fue tu primer entrenador?

Segundo Gutiérrez, ex lanzador de la selección nacional de softbol. Matriculé en la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) “Lino Salabarría” y comencé a jugar en la tercera base junto a Eriel Sánchez, mi rival de siempre. Participé en varios Juegos Escolares.

¿Cuándo pasas a la receptoría?

Al debutar en la categoría 13-14 años. Seguí como regular en esta posición y fue colocado Ixis Valle en tercera. Y unos años después fui llamado para el Servicio Militar y a mi regreso tomé parte en dos Ligas de Desarrollo con el conjunto Arroceros, etapa en la que asistí un un torneo en Centroamérica con Charles Díaz como director.

¿Y tu debut en Series Nacionales?

Debuto oficialmente en la temporada 96-97 a los 19 años y me mantuve por 13 temporadas, incluidas tres Superligas, un Juego de Estrellas y una Olimpiada del Deporte Cubano.

¿Por qué fuiste el eterno suplente, el eterno emergente en la novena de Sancti Spíritus, y no titular?

Considero que fue por pura estrategia de los entrenadores. Eso me dolió muchísimo todo ese tiempo. Aún así ellos sabían que yo era líder nato en ese equipo. Pero mi amor por el béisbol y mi equipo fue más grande que cualquier otra cosa, al extremo de jugar en varias oportunidades lesionado, con heridas, puntos dados, dedos rotos…, y lo hacía porque sabía que mi equipo me necesitaba.

En los días en que jugaba con el equipo Sancti S'piritus.

En los días en que jugaba con el equipo Sancti S’piritus.

¿Cuál fue el director que más oportunidades te dio?

 Lourdes Gourriel.

¿Y el que menos?

Tomás Ulloa.

El hecho de estar Eriel Sánchez en el equipo y más después que hizo por primera vez el Cuba, te complicó más las cosas, supongo. ¿No pediste a tu provincia te dejaran jugar en otra dada tu calidad y las trabas que tenías allí?

El problema fue que el salto de Eriel fue muy rápido y grande. Por supuesto que eso me complicó más las cosas. Pero yo siempre me decía que antes yo jugaba por encima de él y podría lograrlo nuevamente. Y te digo que muchas veces otros territorios le pidieron a mi provincia que me dejaran salir, pero jamás accedieron.

¿Cuáles territorios?

Holguín, Camagüey, Las Tunas, Guantánamo, Metropolitanos, hasta Víctor Mesa, y el comisionado nacional de softbol.

El Partido decide

¿Víctor te quería llevar para Villa Clara?

Sí. Víctor siempre me decía que le gustaba como yo me entregaba en el terreno. Recuerdo que una vez le dije que él tenía en su equipo a Pestano y a Yulexis la Rosa, dos excelentes receptores, y él muy campante me contestó que era cierto, pero que en su equipo nadie tenía puesto fijo.

¿Y entonces por qué no fuiste con él?

 Porque no me dejaron. Me hubiera ido con gusto. Pero el primer secretario del Partido de Sancti Spíritus por aquel entonces, Juan Antonio Díaz, dijo tajantemente al director del INDER en la provincia que Yero no se podía dejar ir bajo ningún concepto.

¿Cuándo fue tu última temporada?

La 2007-2008, la que por cierto ya no quería jugar, entre otras cosas porque estaba al frente del equipo en la Liga de Desarrollo. Pero Juan Castro, el director de Sancti Spíritus por aquel tiempo, me vio haciendo tandas de bateo y comentó a los directivos que él dirigiría, pero que quería a Yero en su novena. Eso me agradó mucho de su parte. Ese día, después de una práctica, me recogió, me montó en su carro, donde también estaba Eriel y hablamos como tres horas.

¿Y qué te dijo Eriel?

Eriel y yo siempre hemos sido grandes amigos, independientemente de la rivalidad que hubo. Recuerdo que me dijo que necesitaba que yo jugara un año más, porque yo era quien sabía llevar a ese equipo adelante.

Un líder natural e irrepetible

¿Cómo era ese liderazgo contigo dentro del conjunto?

Es que yo siempre daba ánimo a mis compañeros, les hablaba bien fuerte cuando la situación lo necesitaba, les decía cosas hasta a los integrantes del team Cuba, que había que echar pa’lante como fuese. A veces me ponía bien duro con ellos…

¿Entonces eras una especie de Víctor Mesa?

Jajaja… Más o menos, pero con menos luz.

¿Consideras que fuiste un pelotero polémico?

Sí, porque por lo general me rodeaba la polémica con los árbitros, con los rivales, con los lanzadores, con el público, en fin me transformaba dentro del terreno de pelota. Jugué siempre caliente, aunque fuera del estadio era capaz hasta de tomarme unas cervezas con los contrarios.

¿Quiénes eran tus mejores amigos en ese equipo?

Mi hermano del alma, Yovany Aragón, Eriel, Ifreidi Coss, Ixis Valle y Yoanis Delgado.  Todos en el equipo me decían cariñosamente Yeraldi, pero cuando me ponía molesto, cuando me ponía malo, como decimos nosotros, solo atinaban a decirme, ¡tranquilo Negrón!

¿Te relacionas aún con ellos?

Sí, con todos. Cuando voy a Cuba nos visitamos mutuamente. Hace dos años mi madre murió y yo no pude estar presente, pero todos ellos se portaron como verdaderos hermanos y allí estuvieron en todo momento. Un hermoso gesto que jamás podré olvidar.

La hija que no conocía

¿Cuándo sales de Cuba y por qué?

Salí el 13 de agosto del 2008 de misión deportiva a Venezuela, país donde ya tenía una hija de dos años, Camila Vanessa, y no la conocía, Por eso dejé de jugar.

¿Por qué no la conocías?

Porque mi esposa Tania Vanessa es venezolana y la conocí en Cuba en la Universidad. Ella era mi alumna, comenzamos una relación y cuando regresó ya estaba embarazada.

¿Eras profesor universitario en Cuba?

Sí. Soy máster en actividad física. En la Universidad tutoreaba. Me gradué  en el 2001, exactamente en la Facultad “José Martí” de Sancti Spíritus. También fui por ese tiempo tutor y oponente de varios peloteros que estudiaban la licenciatura en Cultura Física.

¿De quiénes?

Fui oponente de Yulieski Gourriel y Yenier Bello, tutor de José Luis Sáez, y consultante de Eriel Sánchez, Frederich Cepeda y Yovany Aragón.

¿En qué parte de Venezuela vives?

En la ciudad de Barinitas, estado de Barinas. Me trasladé hasta aquí de manera legal. Y te digo que  echaré raíces en este sitio, porque ya tengo también a un varoncito, Camilo Alejandro, de dos meses y medio. Ya tengo la parejita.

¿No has jugado pelota en Venezuela?

Sí, pero no de manera oficial, porque mis papeles llegaron un poco tarde y aún no tengo cédula venezolana.

Cuba, una pelota sin estímulos

¿Pero te mantienes de cierta manera ligado al béisbol?

Sigo entrenando y actualmente trabajo de coach de bateo del equipo Petroleros de Barinas, y ciertamente me encanta, además de ser presidente de Deportes de una alcaldía.

¿Qué peloteros admiraste y admiras?

A Frederich Cepeda, a Yovany Aragón… Pero mi pelotero preferido siempre fue Eduardo Paret.

¿Por qué?

Por su entrega, por su respeto a la camiseta. Todo un ejemplo a seguir. Por suerte, tuve el privilegio de jugar junto a él por tres temporadas con Centrales, y te confieso que lo disfruté muchísimo.

¿Qué crees de la pelota cubana actual?

Que está en un bache, más que todo porque los que la dirigen no quieren interiorizar y entender que hay que estimular a los jugadores.

¿De qué manera?

Monetariamente, amigo. Igualmente nos ha faltado ser más ambiciosos como país por parte de sus dirigentes. Tenemos fuerza en el béisbol, eso es un hecho, tenemos suficiente material humano, que sería muy beneficioso insertarlo en distintas ligas en el mundo, sin eliminar por supuesto la Serie Nacional. Todos los países lo hacen, y por demás es otra vía de ingresos para cada uno de ellos.

¿Y cómo ves la estructura actual de esa Serie Nacional?

Te digo que no es mala la intención, pero no deja de ser beneficiosa para los conjuntos de la capital.

¿Entonces estás en desacuerdo con los Metropolitanos?

No. Ellos siempre han estado.

Fanático de los Yankees y de Jeter

¿Te hubiese gustado haber jugado en Grandes Ligas. Te pasó en algún momento por tu mente?

Pues sí pasó por mi mente. Y el solo hecho de ver a los peloteros de aquí que firman, sé muy bien que hubiese llegado perfectamente.

¿Desearías que los cubanos que juegan en la Isla tuvieran la oportunidad de hacerlo en ese béisbol?

Por supuesto que sí. Y te puedo asegurar con objetividad que muchos de ellos son mejores que algunos de otros países que la juegan hoy. A los nuestros solo les falta la oportunidad.

¿Tu equipo favorito?

Los Yankees. Siempre me han gustado. Yo escogí mi número 2 por Jeter y Paret.

¿Anécdotas?

Varias. Cuando el play off final por el título en la 41 Serie del 2002 fue allí cuando me di a conocer realmente al pegar un doble de emergente con dos outs, eso no se olvida. En el decisivo séptimo partido ante Holguín, perdíamos 2×0 a la altura de la novena entrada. Entonces nuestro director Lourdes Gourriel, ya después de dos outs, saca a batear de emergente a Ixis Valle, quien a través de todo el torneo le había conectado bien a Orelvis Avila, y este no falló y pegó un hit. Anteriormente José Raúl Delgado me había dicho que me preparara, porque si Ixis se embasaba seguramente me iban a llamar a mí a batear por Omar Arrozarena. Recuerdo que en nuestro dagout había una cámara de television y yo siempre miraba a través de ella y me pude dar cuenta que Orelvis las pocas veces que lanzó de lado siempre usaba slider o tenedor.
Inmediatamente que Ixis dio el hit  le dije a Lourdes que me diera el bate, ya yo estaba preparado para dar un batazo, sabía lo que me iban a tirar y efectivamente di doble al izquierdo, o sea no pude traer para el plato a Ixis porque la bola salió del estadio al primer bound, fue tubey por regla. Después Liván Monteagudo se embasó con rolling entre el antesalista y el torpedero, Ixis anotó y yo llegué a tercera. Lourdes trae de emergente a un novato por Yunier Mendoza, quien negoció una peleada base por bolas, y así con las bases llenas el zurdo Oscar Gil ponchó a Frederch Cepeda, nada más y nada menos en tres y dos. Fue una entrada muy difícil de olvidar para mí.

Pero otra anécdota bien interesante que me marcó fue cuando Maels Rodríguez fue designado en un juego para lanzar contra Matanzas y pidió que yo fuera su receptor… Ese día Maels llegó a las 100 millas, estaba durísimo e imbateable… Y ese fue sin dudas el mejor partido como catcher de toda mi carrera. Recuerdo que Juan Manrique me felicitó al finalizar el choque, por lo bien que lo había hecho con una mascota toda remendada. Imagínate cómo quedó mi mano izquierda.

¿Tu momento más feliz?

Cuando fui líder en cuadrangulares en la campaña 2003-2004 con 19 y gané ese propio año el derby de jonrones, y llevo grabado el que le pegué a Luis Borroto con Eriel en primera en el Juego de las Estrellas.

Pestano, el mejor de todos

¿A quién consideras el receptor más completo en serie nacionales?

A Ariel Pestano, porque le ha tocado enfrentar a un mejor béisbol y recibirle a excelentes lanzadores de mucho más repertorio, más sofisticados, y por su maestría detrás del plato. Lo más duro le ha tocado a él. Ahí están sus resultados.

¿Con qué lanzador te sentías más a gusto en tu posición?

Con Yovany Aragón. Con solo una mirada nos entendíamos perfectamente.

¿A qué pitchers les bateabas mejor?

Principalmente a los zurdos. Pero a Yulieski y a Norberto González los mataba.

¿Y el que se te hizo más difícil?

Pedro Luis Lazo.

¿Cuántas veces te expulsaron de un terreno de pelota?

Unas cuantas. Era muy impulsivo, muy fresco, como decimos en buen cubano.

Víctor Mesa para el Clásico Mundial

Volviendo a Víctor Mesa, ¿qué opinas de su reciente sanción?

Todos conocemos el temperamento de Víctor, su entrega incondicional a todo lo que hace. Tuve la dicha de ser dirigido por él y puedo dar fe de su pasión por el juego, creo que a la Comisión Nacional se le olvida algo, y es que nuestros árbitros necesitan de un mejor desempeño en el terreno. No digo que no tenga nivel ese arbitraje, solo pienso que ellos se ensañan cuando Víctor está en el terreno, y muchos conociéndolo buscan méritos a costa de él. Pero no saben que siempre él será un showman.

¿Entonces eres de los que piensan que Víctor debe ser el director en el III Clásico Mundial?

Hace mucho rato que debió haber sido, pues es el único que tiene el valor de decirles las cosas a los jefes en la cara y donde sea, soy testigo de eso. Además tiene todas las herramientas.

¿Y no crees que lo podría traicionar su temperamento tan impulsivo?

No lo creo, si lo dejan lo hará super bien. Confío plenamente en su capacidad. Es muy seguro.

¿Cómo ves a los nuestros para ese torneo?

Mira, yo siempre confío en nuestros peloteros, porque se crecen en cada certamen al que asisten. Mi equipo será siempre ese. No dudo que den otro gran alegrón, no obstante los problemas que atraviesa nuestra pelota.

¿Cuál es tu criterio acerca de Céspedes y otros compatriotas que ya están luchando en la actual temporada de Grandes Ligas?

No todos podrán llegar a ser super estrellas, pero estoy seguro que muchos lo harán bien.

¿Quiénes?

El propio Céspedes, “Candelita” Iglesias, Viciedo, Chapman, entre otros.
 
¿Algún mensaje para la afición y tus seguidores por todo el mundo?

Un gran saludo. Quisiera expresar muchas cosas, pero me remitiré a decirles a todos que no importa cuan bueno sea un jugador en el terreno, lo más importante es darlo todo por la camiseta que uno defiende, sin importar si se es miembro de la selección nacional o no y sin pedir nada a cambio, porque al final del camino, es hermoso percibir el respeto que nos ganamos con nuestro desempeño.
 
LABOR DE RENIER YERO EN SERIES NACIONALES

Series jugadas: 13

Veces al bate: 1606

Carreras anotadas: 263

Hits conectados: 408

Dobles: 84

Triples: 9

Jonrones: 68

Average ofensivo: 254

Slugging: 445

Bases robadas: 9

Cogido robando: 19

Carreras impulsadas: 260

Pelotazos: 84

Bases por bolas: 262

Ponches: 492

Average defensivo: 982

MG Revista de Marketing

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *