Celia, la serie: La ficción más allá de la realidad

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Celia Cruz (1925-2003). Foto: Cortesía de Omer Pardillo.

Por Omer Pardillo Cid*

Apoyado en la lealtad que le debo a Celia de la Caridad Cruz, me veo en el deber de aclarar ciertos puntos sobre la serie de televisión producida por RCN y FoxTelecolombia inspirada en la vida de Celia Cruz.
En el verano del 2012, me contactó una oficina de abogados del canal RCN Colombia, y me propuso hacer un serial de TV basado en la vida de Celia Cruz. Desde un principio fui muy claro y les dije que la vida de Celia era una larga carrera llena de triunfos, pero también de mucho sacrificio y esfuerzo; mi primera inquietud, y se los hice saber, fue cómo sería posible mantener al televidente asido, noche tras noche, cuando su vida a pesar de las vicisitudes, nunca se caracterizó por escándalos, como ya es tan común por estos días.

Ellos me explicaron que se inventarían personajes antagónicos para proveer a la serie de cierto drama y me dijeron que contaban con excelentes escritores para hacer este trabajo. Mi entrevista con uno de los escritores, Andrés Salgado, fue de varias horas y al término de la misma, me dijo que yo no le habia contado nada “jugoso” de la vida de Celia Cruz que sirviera como material para desarrollar algún personaje conflictivo. Yo entregué una lista de personas para ser entrevistadas que sí se relacionaron directamente con Celia. De ésa, muchas no fueron contactadas como es el caso de Linda Becquer, Francisco Hernández, Gladys Rodriguez Dod, Elia Pérez de Alejo, mejor amiga de Celia, la familia de Pete “El Conde” Rodríguez, Sra. Olga Chorens y Rolando e Gilda Columbié, por nombrar algunos.

A libre arbitrio

La produccción dispuso entrevistar a personas que ellos consideraron, a libre arbitrio, y al ver ahora toda la serie, me percato que la mayoría de los entrevistados formaron una fantasía malintencionada sobre la vida de Celia, acción que justifican al inicio cuando anuncian que la serie es un “producto de ficción”.

La producción, por propia decisión, determinó excluirme desde noviembre del 2012 hasta octubre de 2014 de todo lo concerniente a la realización de la serie. Me enteré por terceras personas que estaban haciendo castings, y que finalmente había comenzado la filmación. En el mes de octubre del 2014, Paulo Simeon, representante de la cantante cubana Aymeé Nuviola quien interpreta a Celia adulta, visitó FoxTelecolombia y una de sus preguntas fue: “¿Cúal es la participación de Omer Pardillo-Cid, albacea universal de Celia Cruz?” Fue en ese momento cuando la producción decidió involucrarme y hacerme saber qué estaba pasando con la serie.

Viajé a Bogotá en noviembre del 2014 y me entrevisté con los productores que me dan acceso a ver algunos extractos de los primeros capítulos. Después de aclarar algunos puntos, tuve conocimiento de que el Sr. Luis M. Falcón había sido entrevistado, sabiendo, porque es de conocimiento público, que con él, ni la familia de Celia, ni la de Pedro Knight, ni yo, tenemos relación desde hace muchos años. Yo, como ejecutor del Patrimonio de Celia Cruz nunca hubiese dado la autorización a ningun proyecto donde estuviese involucrado ese señor. En un contrato firmado el 11 de octubre del 2012 con RCN Television S. A autorizando el nombre de Celia Cruz para esta serie, se específica en el Articulo 8.1, y cito: “Se obliga a conservar el buen nombre de Celia Cruz en la obra audiovisual”, lo cual respetaron hasta cierto punto. Porque dentro de su familia incorporaron a un personaje rival llamado Noris, que representa a la hermana de Celia Cruz, un personaje de ficción, pero con datos reales de una de las hermanas de Celia Cruz como son: la muerte de un hijo y la convivencia en México con una gran cantante cubana. Esto implica una traslación de la persona “real” al personaje “ficticio”.

Al margen de escándalos

Celia Cruz mantuvo su vida personal y la de su familia al margen de escándalos y de los medios. Recuerdo que en conversaciones con Amparo López, productora ejecutiva de la serie, ambos aclaramos que el personaje antagónico en la familia recaería sobre una supuesta prima, pero en el transcurso de la serie hay una implicación directa con su hermana, lo cual, a mi entender es irrespetar la vida privada y el buen nombre de Celia, algo que mantuvo incólume a todo lo largo de su carrera artística.

Uno de los grandes errores de la novela, es crear un personaje llamado Lola Calvo basado en la vida de la cantante La Lupe y aclaro: Celia nunca mantuvo relación personal con La Lupe. Coincidieron en contadas ocasiones, pero nunca tuvieron puntos de similitud. La vida de la Lupe por su significado en la historia de la música debe respetarse. Hay un momento, que al personaje de Lola se la otorga más protagonismo que a la propia Celia, y esto ha sido manifestado por la teleaudiencia.

Otro elemento de ficción, que deviene en factor de carácter difamatorio, es el personaje de Olga Guillot, otra leyenda de la música cubana, denominada en la telenovela como “María, La Bolerista”. Con ella sí Celia tuvo una larga relación personal, una estrecha amistad que respetó desde el inicio de la carrera de ambas. La serie no refleja esos puntos con autenticidad.

No puedo dejar de mencionar, desde mi perspectiva, algunos aspectos positivos del serial:

Ha revitalizado la vida y el legado de Celia para las nuevas generaciones. Estoy seguro de que si de algo Celia puede sentir orgullo, es la forma que se plasmó la parte de “los barbudos”. Tuvieron la valentía de denunciar las atrocidades de la Revolución.

Desde el capítulo 1 hasta el 60, la serie mantuvo una excelente producción, y un magnífico trabajo actoral. La esencia de Celia fue magistralmente captada por la actriz Jeimy Osorio, la época dorada de la Sonora Matancera, la elegancia de nuestra Cuba de los ’50 y la importancia de México en la vida de Celia.

Una absoluta difamación

Quiero agradecer a Tony Martínez, por su trabajo de estilista en la segunda parte de la novela. Supo copiar su estética y ayudó tremendamente a la percepción visual de la producción.

Del capítulo 60 en adelante, se sufre el desatino cronológico; la inclusión de actores sin un bien logrado elemento de continuidad, tan importante en las novelas de naturaleza dramática; la incongruencia absoluta de hechos que sucedieron en la vida real con escenas de la serie; las imprecisiones de personajes, y el vacuo nivel de producción que dista mucho de la calidad del inicio.

El tratamiento del personaje de Celia Cruz, en general, va en detrimento de ella, donde muchas veces se percibe muy ingenua. Para todos los que conocimos a Celia fue engorroso verla en ese papel que no tenía nada que ver con la persona. Ella fue una mujer humilde, de buen corazón, ayudaba a todo el que podia, pero en ningún momento se dejaba vejar por otras personas y mucho menos proyectarse en comportamientos que solamente pueden describirse como necios y fatuos.

No había emitido mi opinión, porque queria tener una visión completa de la serie y estar convencido de todas y cada una de estas líneas. Creo haber hecho una critica bastante objetiva, teniendo en cuenta mi responsabilidad decretada en vida por ella misma: tengo que mantener su nombre en alto como he demostrado que soy capaz. Como ejecutor, nunca tuve el control creativo del contenido final. Hubo un 40 % de realidad y un 60 % de fantasía que va allende los márgenes de la ficción, porque llega a ser en muchas ocasiones una absoluta difamación. En esta ocasión creo que fallé porque nunca debí haber firmado un contrato donde su patrimonio no tuviese el control absoluto del trabajo de contenido. Por esto me siento decepcionado.

Donde quiera que ella esté, sabrá cubrir este error con el manto de su risa y la magia de su música, esa música que lograba hacer feliz a todos los que la rodeaban y escuchaban. A pesar de todo, lo que es indudable es que ella, su nombre y su legado están muy por encima de todo esto.

La Reina sobrevivirá.

*Albacea de Celia Cruz. Publicista y productor musical. Reside en Edgewater, New Jersey. Pardillo ha escrito este artículo en respuesta a la serie Celia, que concluyó sus transmisiones el pasado lunes. Se reproduce en CaféFuerte con el consentimiento expreso del autor.

MG Revista de Marketing

One thought on “Celia, la serie: La ficción más allá de la realidad”

  1. Para mi lo único positivo fue la música. La michacha que usaron para la voz de Celia estuvo excelente. La voz de Lola, las canciones seleccionadas, y sus interpretaciones fueron de calidad. El resto para mi fue un desastre. Dejé de verla al poco tiempo de empezar y me embullé para ver el final que también me decepcionó.

  2. Mala producción, yo diría muy mala.

  3. Jose Varela dice:

    el problema del negro es un tema donde cuelan leyendas por necesidad, pero resultan ridiculas porque niegan la realidad que habia en un pais. a mi mencion de la excepcion en dihigo y el benny, le añaden (tratan de agrandar la excepcion para convertirla en regla?) celia cruz, barbarito diez, bola e nieve, chocolatico perez, kid gavilan, niño valdez, el negro bemba e trueno que se hizo medico, la negra mapancha que llego a enfermera y margot bacallao asistenta de nitza villapol. incluso se arriesgan a mencionar a batista como presidente (que aca obama lo es pero matan un negro todos los dias en la calle) obviando que fulgencio ordeno emplear a los negros en el ejercito porque no les daban trabajo en ningun lado. les recuerdo por experiencia propia (porque parece que el 99% de mis lectores eran pobres y no conocieron eso) que en mi casa habia la llamada manejadora, que era una guajirita blanca que se ocupaba de los niños (de mi hermana y de mi, porque mi hermano nacio en la revolucion) pero la cocinera era negra retinta, azul, apodada chichita. y los barcos a mi padre se los lavaba un isleño rubio de la playa la boca pero quien le fregaba los carros era un negro al que le decian quimbumbia y mi padre le daba una peseta por lavarle el mercedes 58, el bel-air 55, el willy de la segunda guerra mundial y la camioneta ford de la ferreteria. chichita hoy es dirigente del poder popular y quimbumbia es coronel asesor en venezuela (hable con su hijo cuando estuve en cuba). esa era la regla, no la excepcion. y eran los que no podian subir al parque en la ciudad de provincia. vivi en 3 ciudades del centro de la isla: sancti-spitirus (8 años), santa clara (12) y cienfuegos (4), y alli los negros daban vueltas por abajo del parque porque se les quedo en la conciencia eso de antes del 59. en santa clara antes habia incluso una cerquita metalica que los dividia y en el prado de cienfuegos vigilaban policias en las esquinas. esos eran el par de millon de negros que habia en cuba antes de la revolucion. pero los comemierdas siguen hablando de celia cruz, barbarito diez, bola e nieve, chocolatico perez, kid gavilan, niño valdez, el negro bemba e trueno que se hizo medico, la negra mapancha que llego a enfermera y margot bacallao asistenta de nitza villapol

  4. Jose Simon dice:

    Una pésima novela que deforma totalmente no solo la vida de Celia, sino el contexto social que la rodeó.

  5. decir
    Gran admiration
    X Celia
    No me gustô el envenenamiento d Lola entre otras cosas
    Es verdad mucha mala ficion

  6. Jose Varela dice:

    wilfredo, independientemente de los problemas que hemos tenido yo no entro en tu blog para molestar. quien comento como jose varela poniendo un post integro de mi blog aqui es un impostor de alemania -jose monteagudo- que se dedica a eso incluso abrio una cuenta en facebook con mi nombre para ello. la cuenta mia de facebook es esta y mi ip te daras cuenta que es otro. yo no suelo entrar a blogs a escribir, de hecho en los unicos que lo hacia a veces, y siempre con mi nombre y el link a mi blog, era en el de lauzan y en el hdez busto. espero comprendas

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