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Técnicos del béisbol japonés en Cuba: ¿leña al fuego?

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Nuestra visita  equivale a llevar leña al bosque, declararon, con exquisita diplomacia, los entrenadores japoneses que se reunieron durante un mes -en La Habana y Santiago de Cuba- con sus pares criollos.

Emplearía otra imagen igualmente recurrida, y es que tal vez viajaron a la isla para echar más leña al fuego: después de lo sucedido en el II Clásico Mundial, pienso que fueron a espiar, más que a enseñar.

En 2009, en San Diego, California, un par de partidos entre caribeños y asiáticos reportaron lechadas a favor del equipo del Sol Naciente. En uno de los juegos, un corredor cubano llegó a segunda base; en el otro, un hombre pudo pisar la antesala, eso fue lo más cerca que anduvieron del home plate.

¡Aunque Daisuke Matsuzaka, que ya había vencido a Cuba en la Olimpiada de Atenas y en el I Clásico Mundial, solo les lanzó una vez a los nuestros! (Por cierto, un medio de prensa en La Habana magnificó en 2009 al diestro nipón, desde hace un lustro a las órdenes delos Medias Rojas del Boston, calificándolo como el mejor pitcher de las Grandes Ligas).

Higinio Vélez, Comisionado Nacional de Béisbol de Cuba, reconoció ahora que “nos falta concentración de la atención, la persistencia, la constancia, la consagración (…) son tan precisos [los japoneses] en toques de bolas y otras jugadas, a diferencia del pelotero cubano de hoy…”

“Los asiáticos plantean que nosotros somos fuertes y muy rápidos, a diferencia de ellos, por lo que tienen que hacer todo como un reloj”, expuso el especialista caribeño, y agregó que “ellos acercan el punto de contacto del bate al cuerpo en el toque de bola, y nosotros, por el contrario, lo alargamos”.

La delegación visitante estuvo integrada por Masatake Yamanaka y Atsuyoshi Otake, ex mentores de equipos de las universidades de Hosei y Waseda, respectivamente, y Shinji Inoue, quien jugó como jardinero para los Gigantes de Yomiuri.

“Hay quien piensa que profesional es solamente aquel que gana un montón de dinero… ( ).. profesional es un pelotero que lo hace todo bien en el terreno», sentenció Higinio, tal vez lamentando que su pelea contra los demonios del deporte rentado sea como la épica lucha del león contra el mono.

Y si alguien lo duda, los recientes contratos millonarios de Aroldis Chapman, Alexei Ramírez y Leonys Martín -pecaminosos a la luz del gobierno de La Habana- son una prueba de cuán difícil resulta darle la espalda a un mundo globalizado.

En cuanto a la programación internacional, la web del béisbol cubano recuerda que habrá, entre otras lides, Campeonato del Mundo en Panamá, en septiembre, y la importancia que Japón le conceda a cada compromiso podría arrojar luz sobre el fin último de la visita de sus técnicos a Cuba.

Ojalá, porque son mis compatriotas y deseo lo mejor para ellos, que el suelo no tiemble otra vez bajo los spikes de los cubanos, como ya sucedió en el Clásico frente a los japoneses.