Bert Campaneris: “Me gustaría regresar al terreno de béisbol”

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Bert Campaneris: Al cubano Bert Campaneris, un ex pelotero estelar que brilló en las Grandes Ligas, le gustaría volver a los diamantes beisboleros.

“Me agradaría ser coach de primera base o auxiliar de algún mánager. Tuve alguna experiencia en ese sentido ya que estuve como auxiliar en los Leones de Seibu en la Liga Profesional de Japón en 1987”, me confesó Campaneris durante una conversación que sostuve con él hace unos días.

El encuentro se produjo poco después que finalizara una visita de cortesía que me “regaló”, junto a sus viejos amigos Tony Taylor y Orlando Peña, otros dos gloriosos peloteros de la isla, ambos jugadores de nivel en Ligas Mayores y la pelota profesional criolla. Las anécdotas múltiples fueron el plato fuerte de la tarde.

Con su nombre de inscripción oficial en Cuba, Dagoberto Blanco Campanería asistió como catcher sustituto en el equipo cubano que participó al Campeonato Mundial efectuado en Costa Rica, en 1961.

“Me situaron de regular por Ricardo Lazo, que era el titular, y conseguí pegar un jonrón con bases llenas y un tubey. De inmediato un scout me firmó para actuar como profesional  en una operación que por entonces era una práctica muy normal”, recordó el ex jugador matancero,  que estuvo durante 19 años en las Grandes Ligas (1964-1983),

Me imagino que será complicado dar y recibir señas, le digo a Campy, quien de inmediato responde: “Desde niño yo jugaba como short stop y las restantes posiciones en mi barrio de Pueblo Nuevo y posteriomente, en tres equipos de Ligas Menores, empecé a fijarme en los diferentes gestos que hacían los coaches contrarios -en tercera y primera- y los managers para dar órdenes, y ya por el quinto inning, más o menos, conocía lo que iban a hacer”.

Necesidad de asesores

“En la actualidad un mentor no puede llevar por sí solo la estrategia, cambios y listas de pitchers a utilizar. Ahora casi siempre trabajan cuatro en cada juego y hay que saber mucho acerca de los bateadores contrarios y de los que tienes en el banco”, agregó Campaneris, quien a sus 69 años se mantiene en condiciones físicas envidiables.

Y así me responde cuando le pregunto el porqué considera que los managers necesitan  asesores: “Claro, hay pilotos como Dusty Baker [mánager de los Rojos de Cincinnati], que no quieren a nadie a su alrededor… Pero me parece que se necesita alguien que ayude a pensar un poco más en el puente de mando”.

Después de recibir la cátedra de béisbol que me ofreció Campaneris, busqué un dato que él no recordaba.

“Yo jugué tres veces las nueve posiciones. La primera fue con el Daytona Beach y la tercera ya en 1965, en las Mayores, pero no encuentro donde fue la segunda”, me confesó.

Pues la segunda vez que el rápido torpedero realizó la proeza fue en 1963, en Doble A, con el equipo Binghamton de New York, que después le agregarían el apelativo de Mets de Binghamton.

Campaneris debutó en Grandes Ligas por todo lo alto con los Atleticos de Kansas City, en 1964, al pegarle un par de jonrones al zurdo Jim Kaat, quien por ese tiempo era de clase mayor,  Posteriormente la franquicia pasó a Oakland.

Rey de las estafas

Los eruditos consideran que hubo dos etapas en el desarrollo del béisbol norteamericano. Hasta 1919 se jugó la etapa de “bola muerta”. Algo así como la historia antigua y la moderna de ese deporte. Pues bien, desde 1920 hasta hoy el cubano Bert Campaneris es el short stop que más bases ha robado en Grandes Ligas, con un total de 649.

Ya sabíamos que era el latinoamericano con más estafas, y que entre todos los “ladrones” de almohadillas en el Big Show es el número 14 en una lista que encabeza el fenomenal Rickey Henderson con mil 406.

Honus Wagner que estuvo en Ligas Mayores entre 1897 y 1917, alcanzó 722, una cifra superior a la del matancero. Sin embargo, Wagner estuvo 17 campañas con los Piratas de Pittsburgh en la etapa en que robar bases era más fácil, que tomarse un vaso de agua fría.

Para que se tenga una idea de cómo eran las estafas beisboleras por aquel entonces, Pete Browning se llevó las bases en su carrera 258 veces y nunca le sacaron out, mientras que Tip O’Neill robó 161 bases en 10 contiendas y tampoco le retiraron en tiros del enmascarado.

Bert Campaneris intervino en seis Juegos de Estrellas. Ganó seis veces la corona en bases robadas y tres Series Mundiales; se agenció el Babe Ruth Award, en 1973 (más distinguido en la Serie Mundial por la Asociación de Cronistas de Béisbol); fue lider en hits en 1968 (177) en la Liga Americana y primero en triples 1965 (12).

Como fildeador en el campo corto tuvo un average de 964, cifra acorde con muchos de la época. El gran Luis Aparicio fildeó para 972, Leonardo Cárdenas, torpedero cubano por 16 años, lo hizo para 971; Ernie Banks para 969 y Phil Rizzuto para 968.

Un club muy exclusivo

En el “club” de los peloteros de Liga Mayor con más de 2,000 hits conectados y 600 bases robadas, aparece  Campy en el puesto número 11 entre 13 que han logrado esa hazaña:

Jugadores                         Hits        Bases robadas

Rickie Henderson            3,055         1,406

Lou Brock                        3,023            938

Billy Hamilton                    2,158            912

Ty Cobb                            4,189            892

Tim Raines                        2,605            808

Eddie Collins                     3,315            744

Max Carey                        2,665            738

Honus Wagner                 3,415            722

Joe Morgan                       2,517            689

Willie Wilson                      2,207            668

Bert Campaneris               2,249            649

Kenny Lofton                     2,428           622

George Davis                     2,660           616

Varios de los que integran esta lista, aparecen en el Salón de la Fama del Béisbol norteamericano. Los numeritos y premios del cubano son suficientes para que esté en ese selecto grupo de grandes de todos los tiempos.

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