Clásico de Béisbol: Cuba al borde del colapso tras caer ante Japón

Celebración nipona: Victoria consumada ante los cubanos.

Por Eric Reynoso

Otra vez Japón sacó sus fuerzas profundas para imponerse a Cuba 8×5 y poner a la escuadra de Carlos Martí contra la pared en sus aspiraciones por sobre pasar la segunda ronda del Clásico Mundial de Béisbol.

Fue un partido de altibajos, en el que los japoneses salieron en punta desde el mismo primer inning por jonronazo de Tetsuto Yamada frente al abridor Vladimir Baños. Pero los cubanos respondieron pronto y con la misma receta para tomar la delantera en el segundo capítulo:  un infield hit de Alfredo Despaigne y un vuelacercas de Yurisbel Gracial por la banda izquierda del Tokio Dome.

De ahí en lo adelante fue un juego de cachumbambé.

Japón logró empatar en el tercero con doblete del imparable Yamada y sencillo de Yoshitomo Tsutsugoh en un inning que la defensa, especialmente de Gracial, impidió mayores consecuencias.

Víctor Víctor responde

No pasó mucho para que Cuba volviera a la carga y tomara el liderazgo en el cuarto, con dos anotaciones fletadas por sencillo de Víctor V. Mesa con la casa llena. En realidad fue una entrada que parecía para mucho más y que terminó abortada por el corrido de Yosvani Alarcón tratando de colarse en tercera con el batazo de Mesa.

Y así siguieron las cosas. Los nipones ripostaron por par de careras en el quinto. Con 76 lanzamientos y dos hombres en base sin outs, Vladimir Baños cedió el montículo a Yoanni Yera, quien no pudo impedir el empate de los rivales a fuerza de sacrificios, buen corido de bases y bateo oportuno.

Cuba sacó la cara en el sexto capítulo, pero los japoneses la imitaron para empatar la pizarra 5-5.

Y así llegó el fatídico octavo episodio con Miguel Lahera en la lomita. Nobuhiro Matsuda se embasó por error de William Saavedra en la inicial y luego vino un sencillo de  Shogo Akiyama que llevó a Matsuda hasta la intermedia. Seguidamente Seiichi Uchikawa falló de emergente en un largo fly de foul por el jardín derecho, que se convirtió en sacrificio para traer la carrera del desempate.

El castigador japonés

Y entonces volvió el castigador Yamada, que disparó su segundo jonrón de la jornada para poner las cifras definitivas del partido: 8-5.

Valga decir que Cuba jugó su partido más combativo y bateó incluso más que los japoneses, con un total de 10 inatrapables. Pero eso no basta para ganar en béisbol.

La última esperanza de los cubanos para viajar a la ronda semifinal en San Diego, California, es ganarle esta noche a Holanda y esperar que Japón le gane a Israel para provocar un triple empate entre israelitas, holandeses y antillanos con 1-2. El desempate por carreras beneficiaría a Cuba y Holanda, pues Israel tiene un abultado marcador de 12-2 en contra en su derrota frente a la escuadra holandesa.

Esta noche Lázaro Blanco, el mejor lanzador cubanom, tratará de contener a los holandeses y salvar la honrilla cubana en esta segunda vuelta del torneo.

Aunque Cuba derrote a Holanda en el juego de esta noche, si el equipo israelí vence a Japón todo quedará decidido y los muchachos de Carlos Martí harán las maletas para el retorno a la isla.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 C H E
Cuba 0 2 0 2 0 1 0 0 0 5 10 1
Japon 1 0 1 0 2 1 0 3 8 9 0

Ganó: Ryo Akiyoshi
Perdió: Miguel Lahera
Salvado: Kazuhisa Makita

MG Revista de Marketing

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