Un problema gordo en función del Ballet Nacional de Cuba

gordateatro

Una mujer irrumpe en una función del Ballet Nacional de Cuba.

Por Fabián Flores

LA HABANA.- La más reciente función del Ballet Nacional de Cuba (BNC) en La Habana va a ser recordada por mucho tiempo y no precisamente por la maestría artística de los intérpretes.

Al comienzo del segundo acto de El Lago de los Cisnes, una mujer joven y pasada de libras irrumpió en el escenario de la sala Avellaneda del Teatro Nacional y comenzó a modelar, sonriente, ante el desconcierto de los bailarines y el asombro del público.

“Esto es historia comoquiera que sea, nunca había visto algo así en el Ballet Nacional y vengo asistiendo a las funciones de la compañía hace más de 30 años”, comentó Pedro González, un balletómano que asistió al teatro el domingo.

No habían hecho aún acto de presencia los cisnes, cuando entró “la gorda”.

Cubierta con un vestido ligero y transparente, y en chancletas, la mujer se paseó por la escena.

gorda2

El bailarín Arián Molina intenta decirle a la intrusa que salga del escenario.

Los bailarines, especialmente Arián Molina, ballesta en mano en su papel del príncipe Sigfrido, trataron de convencer a la desconocida para que abandonara el lugar, pero hubo tuvo que detener la orquesta, parar la función y apagar las luces del escenario.

La mujer, cuyo nombre no se identificó, fue sacada del lugar y, según testigos, se tornó violenta en el vestíbulo, gritando y lanzando golpes. Entre los asistentes circuló la versión de que se trataba de una persona con trastornos mentales.

El hecho cobró dimensiones de escándalo y fue la comidilla del ambiente cultural desde la noche del domingo en La Habana, a tal punto que el mismísimo diario Granma lanzó este jueves un duro llamado a poner fin a las indisciplinas sociales en los teatros, como el “boicot” de los intrusos a la presentación del BNC.

Al reseñar la función dominical, el articulista Toni Piñera alertó sobre los “niños de brazos llorando, celulares que no se apagan, voces inoportunas, vestimentas incorrectas y actitudes impropias como la que protagonizó una mujer que en el momento cumbre del segundo acto irrumpió en la escena tratando de boicotear la labor del BNC”.

“Acción injustificable, inaudita, vulgar”, dijo el comentarista, que llamó a “poner coto sin contemplaciones”  y a que “sobre esas actitudes es momento ya que cai­ga el peso de la justicia”,

Pero el sentimiento generalizado de la audiencia es crítico hacia la poca seguridad de la instalación, que permite el acceso de intrusos hasta el escenario sin ser interceptados.

“No hay justificación para que esto pase en una institución que se supone esté entre las más reconocidas y seguras del país, a unas cuadras de la Plaza de la Revolución y el Consejo de Estado”, dijo Adria Martínez, una asistente a la función. “Si esto sucede aquí, ¿qué esperar en otros teatros en lo adelante?”

Video del incidente en el Teatro Nacional: