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La muerte del gato: Escenas macabras de un solar habanero

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Albertico Pujol en una escena de La muerte del gato, que reúne un elenco de lujo de actores cubanos.

Por Alejandro Ríos

Lilo Vilaplana usa el pelo largo desde los 14 años, algo que en Cuba le acarreó no pocos diferendos. Llega al estudio de AmericaTeVe-Canal 41 en Miami, donde es invitado de La Mirada Indiscreta y parece un cantante rock, no el director de la exitosa serie de televisión El Capo, que va por su tercera temporada.

Ha tenido la gentileza de cedernos su cortometraje de ficción La muerte del gato, para que el público de Miami lo disfrute íntegramente. el próximo domingo. Antes de entrar en materia saluda a casi todos los camarógrafos del canal, quienes eran la élite del arte de la fotografía en el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT). “Estos fueron mis maestros”, recuerda emocionado durante el reencuentro.

Apenas comenzada la entrevista puntualiza, como si fuera lo más importante, que el filme de 27 minutos está dedicado a  su amigo, el escritor cubano Angel Santiesteban, quien cumple una condena de cinco años de prisión en la isla luego de un juicio amañado.

Perugorría y Coralita Veloz

La muerte del gato pertenece al libro Un cubano cuenta, escrito y publicado en Colombia, donde reside Vilaplana, con introducción del actor Rolando Tarajano, uno  de sus coterráneos que ha hecho exitosa carrera en el país suramericano.

La singular creación de Vilaplana acaba de presentarse en el Festival Internacional de Cine de Cannes, que concluye este domingo, y tiene previsto exhibirse en Colombia a partir del 12 de junio.

Tanto el cuento como la película homónima son un ajuste de cuentas de Vilaplana con un capítulo de su vida. Para tal empeño sedujo, sin mucho esfuerzo, a reconocidas figuras de la actuación en Cuba.

El filme está ambientado en La Habana de finales de los 80, pero de los escenarios habaneros solo incluye algunos planos de referencia, pues fue rodado en su totalidad en los barrios de La Candelaria y Alcázares en Bogotá durante mayo del 2013.

Albertico Pujol, su vecino, lo ayudó en el guión y hasta en la visualidad del solar habanero simulado en el antiguo barrio de La Candelaria. Pujol Interpreta al más frustrado de tres amigos que conspiran contra una abominable presidenta del Comité de Defensa de la Revolución, personificada por Coralita Veloz.

Jorge Perugorría y Bárbaro Marín se ocupan de la otra parte del trío de desafectos al régimen en un cuarto desvencijado del solar, donde la foto de Fidel Castro se cuelga al revés cada vez que algo sale mal -por ejemplo, cuando falta el agua- y como único entretenimiento se oye a “Radio Apóstol” (Martí).

Artífice del suspense

Vilaplana prefigura una época dura donde se combinan los acontecimientos del fusilamiento del General Arnaldo Ochoa con el llamado Período Especial. Hartos de la delación de Delfina, la anciana del Comité, por lo cual otro amigo cumple prisión, estos deciden matarle el gato y comérselo como si fuera un conejo. Hay uno que, incluso, sugiere algo más macabro, invitarla al convite.

Casi todas las escenas exteriores fueron filmadas en La Habana, con la ayuda de los amigos. En Colombia intervino el arte de la magia creativa. Es difícil pensar que el solar es una puesta en escena. El padre de Vilaplana le envío alguna ayuda, un ventilador ruso Orbita, entre otros objetos de la parafernalia socialista. Una fiel colaboradora, uniformes de pioneritas.

El productor encargado de conseguirle carros para El Capo encontró el Lada para hacer el carro de policía y los esbirros fueron interpretados por un médico cubano, residente en Bogotá, y otro actor. Uno de los niños que aparece en el cortometraje es el hijo de Vilaplana.

El director es un artífice de la tensión y el suspense, y La muerte del gato no suelta al espectador hasta su estremecedora e inesperada escena final.

Este filme, totalmente independiente, ya se ha ganado un seguro lugar en el catálogo cinematográfico nacional y en el arte que explicará a las futuras generaciones una época de penumbras y zozobras.

La muerte del gato podrá verse el programa La mirada indiscreta, que conduce Alejandro Ríos por AmericaTeVe, en Miami, el próximo domingo 25 de mayo a las 8 p.m.

Trailer de La muerte del gato (2014)

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  • David M Rodriguez Serrano

    A Lilo lo Conocí en Camagüey, cuando era parte de un Grupo Teatral llamado Mayanabo de la Ciudad de Nuevitas. Ya desde esa época desbordaba en inquietudes. Recuerdo la puesta en escena de Edipo Rey, todo un atrevimiento desde un pequeño pueblo, que se vio premiada en el aplauso y reconocimiento de los amantes del Teatro.

  • Latino2013

    Buenos actores ,buen director, Albertico me tumbo un jevita una vez , que vivia por mantilla, pero no importa, porque despues se la tumbaron a el, parece que la refistolera era la chamaca, pero bueno ,tiempos pasados, voy a ver si me echo el filme el domingo, saludos

    • EL ALMENDRON

      ja ja ja oye mi yunta un saludo….y hablando así como loco el socio te bajo la evita?……y después se la bajaron a el …….entonces la socia era biyalla y no era tacaña y repartia a diestra y siniestra ja ja ja ,,,,moraleja>>>>> lo q esta para ti nadie te lo quita ……saludo

  • Arturo M Del Monte

    Cruel realidad del cubano,desde la llegada de los tiranos que desgobiernan a Cuba.

    Lilo un cubano enorme que defiende los valores y las verdades,un hombre con mayúscula que nos hace recordar las palabras del apóstol de Cuba cuando dijo: ¡La justicia primero, y el arte después! ¡Hembra es el que en tiempos sin decoro se entretiene en las finezas de la imaginación, y en las elegancias de la mente! Cuando no se disfruta de la libertad, la única excusa del arte y su único derecho para existir es ponerse al servicio de ella. ¡Todo al fuego, hasta el arte, para alimentar la hoguera! ¿Ni de qué vive el artista sino de los sentimientos de la patria? ¡Empléese, por lo mismo que invade y conmueve en la conquista del derecho!. José Martí, escrito en las páginas que dedicara al pintor ruso Vasili Vereschagin en el diario La Nación, Argentina.)