hit counter

Inversión extranjera y solución de conflictos en Cuba: documento rescatado del caso Marambio

Pinterest
  • Add to favorites
  • Email
  • Print
El empresario chileno Max Marambio

El empresario chileno Max Marambio, condenado y despojado de sus bienes en Cuba.

Por Miguel Fernández Díaz

Desde hoy está en vigor en Cuba la nueva Ley de Inversión Extranjera [No. 118/2014], que contempla, entre sus elementos fundamentales, el régimen de solución de conflictos (Capítulo XVII) sobre la base de “lo acordado en los documentos constitutivos” de la modalidad correspondiente de asociación económica internacional.

Así constaba desde la vieja ley [No. 77/1995] y, al amparo de esta opción contractual, los inversores extranjeros suelen dirimir sus conflictos en las cortes de arbitraje de comercio internacional antes que someterlos a los tribunales cubanos.

La nueva ley agrega que si los conflictos traen su causa de la inactividad de los órganos de gobierno, así como de la disolución o terminación y liquidación de la asociación económica internacional, serán resueltos “en todos los casos por la Sala de lo Económico del Tribunal Provincial Popular que corresponda” (Artículo 60.3).

Aquí el Estado cubano no da margen de libertad contractual y la norma en acción se deriva de las malas experiencias.

El caso Marambio

CaféFuerte tuvo acceso al laudo final con que una corte de arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) resolvió en París, el 17 de julio de 2013 y por votación dividida de 2 contra 1, el conflicto entre la firma panameña INGELCO, del grupo empresarial liderado por el chileno Max Marambio, y la sociedad anónima Corporación Alimentaria (CORALSA), controlada por el Estado cubano. El documento no ha sido divulgado hasta ahora.

Este laudo dispuso “condenar a CORALSA a pagar a INGELCO” $17,523,095 por daños ocasionados al actuar de mala fe en el proceso de liquidación de la empresa conjunta Alimentos Río Zaza S.A. (ARZ), más $500,000 por costos de arbitraje.

La clave del fallo arbitral radica en que el convenio de asociación entre las partes exigía cumplirlo “de buena fe” (Cláusula 28) y esta no podía frustrarse “por la decisión del Estado cubano, el cual es dueño de CORALSA, de iniciar un procedimiento penal cuyo objetivo parece ser impedir que se realice dicha liquidación y confiscar el patrimonio de la empresa mixta.”

La mala fe de CORALSA estribó en dar excusas y más excusas -desde que ARZ había sido intervenida judicialmente hasta que la Fiscalía había solicitado confiscar el patrimonio de ARZ- para colocar a INGELCO “en una situación de bloqueo” e impedir la liquidación del negocio conjunto, que la propia corte de arbitraje había dispuesto en laudo parcial de 19 de julio del 2012.

De haber actuado CORALSA de buena fe, la liquidación de la empresa mixta ARZ podría haberse consumado antes de que todo su patrimonio se confiscara por la sentencia 229, de 2 de mayo de 2013, que dictó la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de La Habana.

INGELCO había reclamado $153 millones, entre ellos $10 millones por “daño moral,” a pesar de que por esta causa, lo único que se prescribe en Cuba, conforme al Código Civil (1987), es “la retractación del ofensor” (Artículo 89).

El saldo obligado

La corte de arbitraje rechazó también las sumas que INGELCO reclamó porque CORALSA habría incurrido tanto en abuso de derecho -al violar otra vez el convenio de asociando presentando la liquidación ante los tribunales cubanos- como en enriquecimiento ilícito, al apropiarse de facto de ARZ y quedarse así con la parte del patrimonio (50%) correspondiente a INGELCO.

Los árbitros razonaron que las acciones del Estado cubano contra ARZ “no pueden serle directamente reprochadas a CORALSA,” aunque Yolanda Cáceres, quien ejercía “la doble función de presidente de ARZ y CORALSA,” se hubiera expresado “de manera contundente sobre alegadas infracciones penales.”

Estas últimas pueden inferirse de los descargos de Marambio que constan en sus respuestas a las autoridades cubanas, en un documento publicado por CaféFuerte.

Marambio ganó su caso en arbitraje, pero es difícil que pueda ejecutar el laudo, esto es: cobrarle al Estado cubano los poco más de $18 millones de dólares dispuestos por el fallo de la corte arbitral.

La nueva ley simplifica la solución del conflicto clave que tendrían los inversores extranjeros en Cuba: cómo disolver o liquidar el negocio conjunto. Todos tendrán que entrar por el carril previsto en el Tribunal Provincial correspondiente. Igual sucede con aquellos inversores autorizados para llevar a cabo “actividades vinculadas a los recursos naturales, servicios públicos y ejecución de obras públicas” (Artículo 60.4).

Para los nuevos inversionistas que se asienten en la isla deberían servir de algo estos recordatorios de la historia cubana reciente. Y el fallo de la corte de arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional, emitido hace un año en París, sin que el gobierno que ahora impulsa la Ley de Inversión Extranjera se haya dignado en cumplir.

Este es el fallo de la Cámara de Comercio Internacional, emitido en París el 17 de julio del 2013:

  • juan de la cosa

    Mas claro, el agua.

  • teatro bufo

    ¿ Que le importa al tigre una raya mas ?.

  • Colorao

    Bueno, “cuando veas la barba de tu vecino arder, pon la tuya en remojo”. Si con estos truenos hay gente que todavía piensa en invertir en Cuba son unos cojudos como se dice por acá. Si inviertes en la isla tienes que hacer las cosas como ellos dicen ó pierdes tu plata, pues los reclamos solo se pueden resolver en los tribunales cubanos (léase castristas) je,je,je,je. Es como ir a casa de tu suegra a quejarte de tú mujer, je,je,je,je.

    • Desde Europa

      esa frase se usa en Latinoamérica.

  • manuelb rodriguez

    lo mejor del caso Marambio es que ayuda a entender que como quiera que te pongas cuando inviertes en Cuba…tienes mas riesgo que un trapecista de un circo ripiera

  • Chapeando Bajito

    Curioso.El diario ABC publica artículo que establece debate sobre la posibilidad de que Cuba vuelva a pertenecer a Spain,pero niega la libertad de expresión a los cubanos,no publicando nuestros comentarios cuando opinamos.El artículo se debe a Fernán Núnez que lucha por lograr adeptos para su iniciativa entre los espanoles.

    http://www.abc.es/espana/20140630/abci-puerto-rico-espanol-201406271830.html

    Observe como en algunos comentarios los gallegos admiten descaradamente la conveniencia de esto para Spain,así podrían presumir de lo importantes que son delante de la comunidad europea.

  • http://porunacubaparatodos.blogspot.com/ Armienne la Puti

    ¡A invertir! Para que los Castro se lo roben.

  • manuelb rodriguez

    Cualquiera que vaya a invertir en Cuba …no puede dejar de enterarse del caso Marambio Para empezar la ley de inversion extranjera esta escrito en letra muertas.Si Raul Castro liga un solo empresario debe de ser primo de Lula otro corrupto y que esta dentro de la gran jugada o pariente de Correa….otro perro con la misma cadena.Habria que estar loco de atar para meter la cabeza en la boca del leon