Fidel Castro canceló entrevista con Oriana Fallaci tras “reporte” de informante

Oriana Fallaci (1929-2006)

Por Redacción CaféFuerte

Fidel Castro había accedido a ser entrevistado por la célebre periodista italiana Oriana Fallaci en 1983, pero el encuentro entre ambos fue finalmente cancelado por el líder cubano tras recibir una información de inteligencia sobre supuestas confesiones personales de la autora a una insospechada fuente de la agencia oficialista Prensa Latina.

Las revelaciones sobre la frustrada entrevista de Castro y Fallaci aparecen en un artículo publicado por el diplomático Raúl Roa Kourí, ex viceministro de Relaciones Exteriores, en el cual relata los pormenores de la coordinación del encuentro y un desconocido viaje y encuentro en Santiago de Cuba entre el gobernante cubano y la periodista italiana.

De acuerdo con el testimonio de Roa Kourí, Castro recibió a Fallaci en Santiago de Cuba en julio de 1983, en ocasión de las celebraciones en esa ciudad por el trigésimo aniversario del ataque al Cuartel Moncada, y habían acordado que la periodista regresara en septiembre para concretar la entrevista, que ella planeaba convertir en un libro.

El articulista menciona el aniversario celebrado en Santiago de Cuba, aunque pudo haber sido antes de 1983 en ciudades como Bayamo y Las Tunas, en la región oriental del país.

Un periodista informante

Pero todo se frustró tras la información filtrada a las autoridades cubanas por el veterano periodista argentino Jorge Timossi, residente en La Habana y de sólidos lazos con el oficialismo y la inteligencia cubana, quien había coincidido con Fallaci en su vuelo de regreso a Estados Unidos, vía México.

Castro canceló la entrevista con Fallaci , pues en el vuelo que la condujo a México en ruta hacia Nueva York, le transmitió “impresiones muy negativas” sobre el gobernante cubano a un periodista que  iba sentado a su lado en el avión y que creyó era italiano, pues hablaron todo el tiempo en italiano.

“Fallaci no había entendido al personaje que ansiaba entrevistar y emitió juicios superficiales sobre alguien que apenas conocía, con quien solo había conversado un par de horas, si acaso”, escribió Roa Kourí.  “El  ‘periodista italiano’ no era otro que Jorge Timossi, argentino de origen italiano, colaborador de Prensa Latina. Él hizo llegar esa información a Cuba, motivando la comprensible decisión de Fidel”.

De acuerdo con la información que Timossi dijo recibir de Fallaci, ella había comparado a Castro con Benito  Mussolini.

En manos de Oriana

“En efecto, ponerse en manos de Oriana Fallaci era correr un riesgo que podría causar daños a la Revolución, sobre todo teniendo en cuenta la enorme difusión de sus trabajos”, consideró el articulista, quien por esa época era representante en la Misión Cubana en Naciones Unidas, en Nueva York.

Para comunicarle a Fallaci la negativa de Castro a ser entrevistado, se escogió a Alfredo Guevara, hombre de confianza del gobernante y ex presidente del Instituto de Cina (ICAIC), quien viajó desde La Habana para el encuentro personal con la autora italiana.

“Alfredo debía expresarle, razonadamente, las objeciones del Comandante a mantener la cita, con todo el cuidado de que era capaz Guevara, pero sin dejar dudas de que teníamos derecho a no seguir adelante ni confiar en ella”, agregó el articulista.

Roa Kourí dice que Guevara le narró después el “borrascoso encuentro’ con Fallaci.

De cuando Oriana se enfureció

“Oriana estaba furiosa, caminaba, gesticulaba, gritaba, se detenía, volvía sobre su interlocutor y, abriendo desmesuradamente los ojos, vociferaba: ‘Esto no se me puede hacer, yo puedo significar mucho para Fidel Castro, porque lo que escribo lo leen todos los hombres importantes del mundo; ¡yo lo colocaré en la cima de la historia!”, relata el articulista.

Guevara estaba asombrado, pero “no hizo concesiones ni abrió resquicio alguno que descubriera una mínima posibilidad”. Al final, se despidió cortésmente, bajo las andanadas de “la incoercible Oriana”.

Roa Kourí dice que poco después el entonces canciller italiano Giulio Andreotti  -jefe de la delegación de Italia en la Asamblea General de ese año– lo invitó a almorzar para decirle que sería importante, incluso en el contexto de las relaciones bilaterales, que Castro le concediera una entrevista a Fallaci.

” Andreotti dio a entender que ciertas fuerzas importantes le habían pedido intervenir cerca del Gobierno cubano para que se rectificara la decisión”, dijo Roa Kourí.

Pero Fidel Castro respondió que su opinión no había variado y rechazó la entrevista.

Libro de culto

Fallaci, autora del antológico volumen periodístico Entrevista con la Historia (1974), solicitó a Roa Kouri el encuentro con Castro en 1980.

El diplomático tramitó la petición y tuvo una respuesta positiva de La Habana en unas semanas. Sin embargo, rememoró que figuras dentro del propio gobierno cubano como el ya fallecido  vicepresidente Carlos Rafael Rodríguez, mostraron objeción desde un principio.

” Creo que la primera reacción fue de Carlos Rafael, expresándome las mismas preocupaciones que yo en el fondo tenía respecto a lo que Oriana podría publicar finalmente, teniendo en cuenta sus anteriores entrevistas y artículos, su fama de provocadora y —como decimos en Cuba— de “libretera”, en el orden político. De todos modos, el asunto estaba siendo considerado por Fidel”, escribió Roa Kourí.

Fallaci, una de las más reconocidas periodistas del siglo XX, falleció en Florencia, Italia, en septiembre del 2006, poco después de que Castro dejara el poder por una crisis de enfermedad hasta su muerte en 2016. Timossi, periodista, poeta y escritor, murió en La Habana en 2011.

La ausencia de una entrevista a Fidel Castro en las ediciones ampliadas de Entrevista con la Historia que se han hecho alrededor del mundo en todos los idiomas, siempre fue una interrogante sin respuesta en el mundo periodístico. El libro incluye entrevistas con 26 de las personalidades mundiales más influyentes y controversiales de la comtemporaneidad, desde Henry Kissinger a Indira Gandhi, el sha Mohamed Reza Pahlevi y Haile Selassie.

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