Cubanos en los Oscar: una historia de 74 años

CubaOscar-displayManuel Iglesias*

¿Alguna vez se ha preguntado cuántos cubanos han estado nominados o resultaron ganadores en los codiciados Premios Oscar? ¿O cuántos han sido miembros de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas (AMPAS)?

Las interrogantes saltan sobre la mesa a raíz de la invitación cursada al actor cubano Jorge Perugorría para formar parte de la Promoción 2016 de la Academia, hecho que inundó las redes sociales con las mismas preguntas que hoy tratamos de dilucidar.

Perugorría, alias Pichi (La Habana, Cuba, 1965), acaba de recibir la invitación en la rama de actores para miembro de la Academia, en un gesto sin precedentes para un cubano radicado en la isla.

Sin dudas, Pichi es el actor cubano más internacional del cine contemporáneo. Después de su debut en el cine profesional con Fresa y Chocolate, vino el éxito y un cambio radical en su vida, al comenzar a recibir propuestas de trabajo desde muchos lugares del mundo. Su filmografía abarca más de medio centenar de filmes como actor y algunos como director.

Su nominación es el último escalón ascendido por artistas cubanos hacia el Premio Oscar y la AMPAS, como revela esta reseña de una larga historia que se remonta a los comienzos del siglo XX.

Los premiados

Néstor Almendros (Barcelona, España, 1930 – New York, Estados Unidos, 1992) es indudablemente, junto al cantante Antonio Machín, “el más español de todos los cubanos y el más cubano de todos los españoles”.

Con 17 años viajó como exiliado del franquismo a Cuba para reencontrase con su padre, el gran Herminio Almendros. Allí  obtuvo su licenciatura de Filosofía y Letras  en la Universidad de La Habana en 1955 y comenzó su carrera como director de fotografía y realizador de películas aficionadas. Luego marcha a Nueva York a estudiar cine en el New York City College y, más tarde, al Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma.

En 1957 vuelve a Estados Unidos y en 1959 regresa a la isla, donde rodó diversos documentales para el Instituto Cubano de Arte en Industria Cinematográficos (ICAIC). Sin embargo, como él mismo confiesa en su autobiografía, discrepancias con el presidente del ICAIC, Alfredo Guevara, y la manera en que se comenzaba a abordar el cine como propaganda política, hacen que abandone el país en 1962, dirigiéndose a Francia, animado por la nouvelle vague. Allí desarrolló una brillante carrera, siendo mano derecha de grandes directores como Francois Truffaut.

Según varias fuentes, que confirma el diario español ABC, durante un tiempo de su vida tuvo la nacionalidad cubana. Otras referencias lo omiten o lo niegan, como un artículo titulado “Nacionalidad impropia”, en franca referencia a su documental “Conducta impropia” (1984) sobre la represión a los homosexuales en la Cuba revolucionaria.

Pero compartimos el criterio de Guillermo Cabrera Infante cuando dice que tres países podrían reclamar el nacimiento de Néstor Almendros, artista fotógrafo. España, porque aquí nació, en Barcelona, y recibió su primera enseñanza; Cuba, porque allá completó su educación, graduándose en la Universidad de La Habana (característicamente su tesis fue sobre filología cubana, una ciencia en la que se especializaba, al tiempo que la acababa de fundar), donde, todavía más importante, se inició como fotógrafo, primero con estudiadas instantáneas, luego con la cámara de cine. (…) En Francia lo hicieron Caballero de la Legión de Honor y, tal vez un honor mayor en su profesión, Hollywood lo reclamó”.

Durante su carrera en Estados Unidos obtuvo cuatro nominaciones a los premios de la Academia, y obtuvo el Oscar  por Mejor Fotografía, en 1979, con Days of Heaven, de Terrence Mallick.

Otras referencias apuntan a que la primera actriz cubanoamericana en ganar un Premio Oscar fue la excelentísima Mercedes Ruehl, quien en 1992 obtuvo el premio a Mejor Actriz de Reparto por The Fisher King. Pero no es cierto que Ruehl se considere cubana, pues nació en Queens, New York, en 1948, y su única vinculación con Cuba viene por vía de su abuela paterna.

Los nominados

El primer cubano que tuvo el privilegio de ser nominado a los Oscar fue el músico y compositor Ernesto Lecuona (1895, La Habana – 1963, Islas Canarias, España). Leyenda de la música, dio forma clásicamente definida a la zarzuela cubana en cuanto a género y estilo se refiere, y que por sus logros dramáticos y musicales resulta muy próxima a la ópera.

Su gran obra, la zarzuela María la O, fue llevada a la pantalla del cine mexicano. En Estados Unidos su obra Funeral sirvió de tema para una película de Hollywood titulada La cruz y la espada, en 1934, y antes, en 1931, junto al cantante de ópera José Mujica, realizó la musicalización del filme The Cuban Love Song.

En 1942 otra de sus grandes canciones, “Siempre en mi corazón, fue el tema principal con versión al inglés de Kim Gannon para la banda sonora del filme Always in my heart, por la cual fue nominado en la categoría de Mejor Canción en la edición 15 de los Oscar.

Ese año la obra ganadora fue “White Christmas”, compuesta por Irving Berlin para el filme Holliday Inn, la cual ostenta el récord -incluso Guinnes– de ser el tema de Navidad más vendido, versionado y escuchado de todos los tiempos.

Almendros fue el segundo en recibir tan alto reconocimiento, al estar nominado en cuatro ocasiones. Por las que no obtuvo la estatuilla dorada fueron Kramer vs Kramer (1979), The Blue Lagoon  (1980) y Sophie’s Choice (1982).

Otro cubano nominado fue Andrés Arturo García Menéndez, conocido profesionalmente como Andy García (La Habana, 1956).

Actor mundialmente famoso, con una filmografía que abarca títulos como The Untouchables, Internal Affairs, When a Man Loves a Woman, Night Falls on Manhattan, Desperate Measures y la saga Ocean’s Eleven, entre decenas más, su actuación en el personaje de Vincent Mancini para The Godfather Part III (1990) le valió el reconocimiento de la Academia como Mejor Actor Secundario.

Finalmente, otros dos grandes cubanos fueron nominados en 1994: los directores Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, en la categoría de Mejor Filme extranjero, por Fresa y Chocolate, y ambos asistieron a la gala de premiación en la que ganó Burn by the sun, de Nikita Mijalkov.

Gutiérrez Alea, alias Titón (La Habana, 1928-1996), es uno de los más destacados cineastas en la historia del cine cubano y latinoamericano. Escribió y dirigió más de 20 largometrajes, documentales y cortometrajes, entre ellos la legendaria Memorias del subdesarrollo (1967). Tabío (La Habana, 1943) es el autor de célebres y populares títulos del cine cubano como Se permuta y Plaff, y en 2014 fue distiguido con el Premio Nacional de Cine en la isla.

Miembros de la Academia

Según los requerimientos de la AMPAS, quienes hayan sido nominados alguna vez son considerados para su membresía, sin necesidad de aval de ningún miembro activo. En los casos de aquellos que nunca han sido nominados, en dependencia de la rama a la que se proponga, necesitará diferentes procesos de recomendación.

Una vez recomendados, solo la Junta de Gobernadores de la Academia decidirá quienes recibirán la invitación para ser miembros de la misma.

Que conozcamos, además de Perugorría solo otra persona nacida en Cuba, ha sido miembro de la Academia: María Conchita Alonso (Cienfuegos, 1955), quien salió de Cuba con cinco años hacia Venezuela, desde donde desarrolló una extraordinaria carrera como actriz, cantante y compositora.

Su debut en Hollywood fue  de la mano de Robin Williams en Moscow on the Hudson, en 1984, y ha participado en decenas de filmes como Extreme Prejudice, The Running Man, Predator 2 y The House of the Spirits. Su vida profesional la ha hecho incursionar en musicales de Broadway y series de televisión norteamericanas.

¿Sabe usted de alguien más que debiera añadirse a este recuento de 74 años de triunfos cubanos en Hollywood?

*Editor y documentalista. Es autor del blog El Cine es Cortar, dedicado al audiovisual cubano y mundial.

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